Robert (Rodríguez) siempre nos dejaba opinar sobre nuestros personajes. En el guión original, por ejemplo, yo interpretaba a unas gemelas que eran muy parecidas y además había muchísimo... más… sexo.
¿Quiere decir que hay menos escenas de sexo suyas en la película, por un pedido especial? “Es que no me siento muy cómoda con las escenas de sexo. No soy muy buena en ese sentido, me dan mucho miedo, me pongo muy nerviosa. Por eso no las acepto. Y se lo dije al director Robert Rodríguez, insistí que la película me parecía muy buena, pero no me sentía cómoda con un personaje así y él enseguida me dijo: "No hay problema, volvemos a escribir el guión y todo va a estar bien, porque quiero que realices lo que te haga sentir cómoda". Y así fue como acepté, porque literalmente, lo que pensaba que era posible, lo fue”.
¿Le gustó interpretar finalmente a una latina, en cine? “Me encantó. Mi español era muy malo al principio, pero hacia el final mejoró”. Y yo también quise que fuera así, porque mi personaje al principio era muy gringo y recién cambia sobre el final.