“Querida reina Isabel II”, así comienza la carta que un periodista de la publicación “Time” remite en la página web del diario a la monarca británica. En un tono irónico, el escrito comienza felicitando a la reina por su jubileo y deseando que su marido, el duque de Edimburgo, recupere su salud. Sin embargo, la epístola se torna seria cuando el periodista pide a Isabel II que devuelva a los indios el diamante Koh-i-Noor.
Después de contar la historia de la piedra preciosa, la carta termina: “Imagine qué gesto moderno en el siglo XXI: el Gobierno británico devolviendo de manera voluntaria esta joya al país al que le compra coches de lujo y aviones de guerra. Tenga por seguro que todo el mundo apreciaría ese gesto”.

La polémica.
El diamante Koh-i-Noor es una joya de 21.6 kilates originario de la India. Su nombre significa “montaña de luz” y ha pertenecido a monarcas Hindúes, Mongoles, Persas y Afganos. Pasó a manos de la Familia Real Británica en 1877 cuando la reina Victoria fue proclamada Emperatriz de la India.
En la actualidad, la joya está expuesta en la Torre de Londres y forma parte de la colección de joyas de la corona británica.
Cuando Isabel II celebró sus 50 años en el trono y visitó la India, muchas personas le reclamaron ese diamante, ya que se cree que la piedra preciosa fue sacada de manera ilegal de ese país.