Variedades

¡Que vivan el cambio, la paz y la igualdad de derechos!


En las postrimerías del Siglo XX y los albores del XXI, revisando rápidamente la realidad de la mujer, opinamos que toda mujer donde quiera que haya estado o esté ha hecho un aporte importante, así sea desde un olvidado bohío donde en un fogón de cuatro piedras hay una paila vacía, calentando agua con unas hierbas mientras varios vástagos están llorando de hambre, esperando por algo con qué aplacarla. Mientras, la buena madre buscará la manera de obrar un milagro para que no se vayan a la cama sin un bocado, aunque ella tenga que sacrificarse.
En el mundo y en Panamá, ha habido y hay grandes mujeres. No podemos trasponer el umbral que conduce al próximo milenio sin tener claro que el cambio debe seguir dándose para el bienestar colectivo sin discriminaciones. Y, ya que de la mujer nos ocupamos y de la panameña, consideramos que sin duda todavía hay que romper viejos paradigmas alienantes y vencer obstáculos que impiden que todas las niñas panameñas tengan acceso a la educación y mantienen olvidadas a las campesinas e indígenas.
Se debe, de la misma forma, velar por la seguridad y salud de adolescentes que son víctimas de ultraje, que necesitan más orientación para evitar embarazos precoces, el SIDA y ser prostituídas por inescrupulosos y hasta sus propias madres o familiares.
Qué decir de la necesidad de prestar más atención a nuestras mujeres de edad avanzada, de fomentar acciones y programas encaminados a mantener y elevar su autoestima y cierto nivel de independencia que les permita seguir siendo y sintiéndose útiles a su familia y la sociedad.
Creemos, además, que es recomendable fomentar la igualdad laboral para la mujer, a la par que propiciar fuentes de cultura y promoción integral para la niña y la mujer. También, denunciar y combatir todo tipo de abuso, maltrato o violación de los derechos de éstas. Y, de igual forma, facilitarle a la mujer el acceso a la propiedad de la tierra, a los créditos y a programas de autogestión, así como garantizar mejores servicios de salud para ella y sus hijos/as, siendo que más de la mitad de los hogares del país tienen una mujer como cabeza de familia.
Otra de las metas que siguen vigentes en lo tocante a la mujer y sus derechos es lograr incrementar su participación en puestos de decisión tanto en el ámbito público como privado. Pero, en esta misma línea y viendo ahora las conquistas, vaya si es tremendo logro el que tengamos en Panamá a una mujer en la presidencia, Doña Mireya Moscoso. El único país en la región y uno de los pocos en el mundo en donde la figura máxima es una mujer.
Vienen a la mente cuadros de otras generaciones de mujeres, despojadas de sus derechos, arrinconadas en el ámbito doméstico, sometidas a la voluntad de los hombres (padres, maridos, hermanos...) en una sociedad de principio de siglo, en que no tenían voz ni voto. En que sus talentos se marchitaban con ellas cuya labor de amas de casa, madres, esposas era demeritada por los hombres sin que ellas pudieran hacer nada, porque así había sido con sus bisabuelas, abuelas, madres y ¿qué otra cosa podían esperar ellas?
Luego, otras escenas se nos presentan, las de mujeres que no se conformaron con el Status quo, que se atrevieron a romper cadenas, a retar a la sociedad androcéntrica y he allí que poco a poco surgen pioneras en la lucha por poner más equilibrio en la balanza social que siempre se inclinaba (en algunos aspectos sigue siendo así) a favor del hombre.
Los movimientos feministas fueron ganando adeptas y adeptos, porque con el paso de las décadas los hombres están aprendiendo que lo ideal es una sociedad justa, en que haya solidaridad e igualdad en vez de antagonismo, de víctimas y victimarios, de superiores e inferiores.
En Panamá, avances notorios son el voto a la mujer, la incursión de ésta al mercado laboral (hoy día se las puede ver como dueñas de empresas, altas ejecutivas, taxistas, ebanistas, mecánicas, plomeras, ingenieras, joketas, ingenieras de la NASA, mosaiqueras, investigadoras, piloteando aviones, en la Comisión del Canal....), la creación del Ministerio de la Juventud, la Mujer, la Niñez y la Familia, el hecho de que en cooperativas y sindicatos haya alta representatividad femenina, el Plan Mujer y Desarrollo, PROIGUALDAD, la Red Nacional contra la Violencia contra la Mujer y la Red de Mujeres Rurales, entre otros.
En nuestro país, pequeño en territorio pero grande en espíritu, una mujer, la Presidenta Mireya Moscoso recibió el Canal de Panamá el 14 de este mes en acto protocolar que del que fueron testigo millones de televidentes de todo el mundo y que queda escrito en la historia con grandes trazos. Así como el honroso papel que juega en este lustro la Presidenta Moscoso, en su momento, innumerables nombres de mujeres han jugado un papel protagónico o han descollado en su área y merecen reconocimiento social. Algunas de ellas ya no están con nosotros. Otras siguen dando honores al país y realizando una labor digna de encomio.
Mencionaremos, en el orden en que acuden a nuestra mente, sólo algunos nombres de mujeres que merecen nuestro aplauso: María Ossa de Amador, Clara González de Berihgher, Reina Torres de Araúz, Raquel De León, Marta Matamoros, Carmen Miró, Graciela Dixon, Clementina Pérez, América Muñoz, Rina de Barba, Ileana Golcher, Eva Montilla, Magali Méndez, Rosa Elena De La Cruz, Sonia Martinelli de Heckadon, Peggy Zubieta de Alemán, Mariblanca Staff Wilson, María Rosa Montanari, Marisin Villaláz de Arias, Vilma BarbaBalbina Herrera, Arletty C. Pinel, Alma Montenegro de Fletcher, Ernestina Sucre, Rufina Alfaro, Esther Neira de Calvo, Esther María Osses, Gumersinda Páez, Isabel Herrera Obaldía, Rosa María Britton, Aura Emérita Guerra de Villaláz, Carmen Carrington de Betts, Rosa América de Vásquez, Roxana Castrellón, Rosa Tasón, Amelia Denis de Icaza, María Olimpia De Obaldía, Diana Morán, Moravia Ochoa, Consuelo Thomas, Gloria Young, Aidé Milanés de Lay, Eileen Coparopa, Berta Torrijos de Arosemena, Thelma King, Elsie Alvarado de Ricord, Gladys De La Lastra y Joaquina Pereira de Padilla.
Más mujeres destacadas en nuestro país: Rosario Arias de Galindo, Rosario Gago, Ivonne de Martinelli, María T. de Recuero, Teresita Yániz de Arias, Gladys Miller, Aracellys De León de Bernal, Albertina de Brugiatti, Dora Boyd de Pérez Balladares, Victoria Figge, Ana Hernández de Pittí, Mónica Pertúz, Leonor Calderón, Aida L. M. de Rivera, Urania Ungo, Anita Villaláz, Georgina de Alba, Eneida Iglesias, Dora P. de Zárate, Chabelita Pinzón, Sandra Sandoval, Zuleika de Plazaola, Nubia Aparicio Susy de Varela, Sandra Eleta, Mercedes Eleta de Brenes, Luz María Noli y Mélida Sepúlveda...
Nuestro suelo ha sido también visitado por grandes personalidades femeninas: la Madre Teresa de Calcuta, Rigoberta Menchú, Violeta Chamorro, Hillary Clinton, Margot La Fonteyn, Farah Diva- esposa del Sha de Irán. Además, Panamá fue sede del Encuetnro de Primeras Damas y Esposas de Presidente de Las Américas, del Concurso Miss Universo, un cónclave intercontinental sobre Reproducción Humana y el Genoma Humano, el Primer Congreso Internacional Sobre Medicina de la Mujer. Esto, sin mencionar las numerosas artistas de fama mundial que han venido a participar en espectáculos artísticos, en las diversas versiones de la Teletón 20-30, o en otro tipo de actividades de recaudación de fondos organizadas por primeras damas u organizaciones no gubernamentales.
Al final de este milenio, un saludo fraternal a todas las mujeres y hombres del mundo, porque se han dado cambios significativos en la relación entre géneros tanto a nivel del ámbito público, como en el sector privado y hasta en las alcobas. Y es que nunca más debería permitirse la primacía de un género sobre el otro, porque ambos son necesarios para el balance social.


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74513
Fecha y hora de publicación

101 años de Panamá América

 
101 años Panamá América