Si las relaciones entre usted y su pareja están que revientan, a duras penas se hablan, viven en un estado de constantes reclamos, amargura y aburrimiento, al punto que han pensado seriamente en la separación y hasta el divorcio, tenga calma, porque no todo está perdido. Hay una esperanza que usted puede tomar como un salvavidas para sacar a flote esa unión que un día los llevó a jurarse amor eterno con la ilusión de ser el uno para el otro durante toda la vida.
Sucede que la cantidad alarmante de divorcios que se dan anualmente en nuestro país, motivó a un grupo de parejas que una vez confrontaron el mismo problema que usted, a poner en práctica un programa especial denominado “Retrouivaille” (Redescubrir) en el que se trata de rescatar al matrimonio del abismo.
Este programa que tuvo su origen en Canadá hace más de veinte años y que ha tenido éxito en países como Estados Unidos, Australia, Irlanda, Nueva Zelanda, Filipinas, Singapur, Sur Africa, Trinidad y Tobago, Zimbabue, México y Costa Rica, empieza a dar sus frutos en Panamá, donde inició operaciones hace poco más de un año.
La intención es salvar a las parejas que tengan conflictos, ya sea por problemas de faldas, adulterio, drogadicción, alcoholismo, problemas con los hijos, diferencias de caracteres, en fin, todo lo que acosa hoy día a una pareja en nuestra comunidad.
Todo se basa en testimonios, en compartir vivencias propias de una decepción, explica el señor Rodolfo Antonio Doval, miembro activo del grupo “Retrouivaille”. Lo importante, asegura Doval, es que los que acepten la ayuda, estén seguros de que en verdad les interesa salvar su matrimonio.
El programa ayuda a las parejas a rehacer la comunicación, no necesariamente utilizando el método verbal (que muchas veces, sin pensarlo, puede ofender), sino por el escrito, involucrando el sentimiento de cada uno, demostrando más tacto y amor entre pareja.
Para la ayuda califican parejas de todas las edades, casadas o unidas, procedentes de todas las clases sociales, razas o credos, incluso han participado parejas ya separadas o divorciadas que desean reconstruir sus relaciones.
El programa, que tiene una estricta confidencialidad, consiste en tres etapas, que se dan en un período de tres meses: una de ellas es una entrevista de los que buscan ayuda con una pareja o un sacerdote. Otra de las etapas consiste en un retiro de fin de semana dirigido por un sacerdote y tres parejas que igualmente han experimentado la desilusión, dolor, ira y conflicto, y que compartiendo sus historias personales de lucha, reconciliación y recuperación, buscan dar esperanza, ya que los afectados se darán cuenta que no se encuentran solos en esta lucha.
Rodolfo Antonio Doval aclaró que “no se trata de una sesión de consejería, porque no se le pedirá a nadie que comparta sus problemas, pero sí que se olviden del pasado para que puedan ver más allá del dolor y las ofensas, para poder ‘redescubrirse’ el uno al otro en una forma nueva y positiva”.
La tercera de las etapas, es un seguimiento que se les da a las parejas en doce sesiones de hora y media cada una. Allí se analizan aspectos como los valores, conflictos, perdón, sexualidad, confianza, intimidad, el saber escuchar y el lugar que ocupa Dios en sus vidas, herramientas poderosas en la construcción de una relación amorosa y duradera.
Doval explica que cada vez que las parejas en conflicto llegan al retiro del fin de semana, la mujer mira hacia un lado el hombre para el otro, pasan la noche juntos en camas separadas (porque hay dos camas en cada habitación) y al siguiente día, aunque no se “tragan”, al menos se les ve más unidos y el domingo se van hasta besándose y agarrados de las manos. “Ya después viene el seguimiento y allí se destapa el sentimentalismo de las personas y puede que lloren, que se le humedezcan los ojos, o que sencillamente se sientan bien, sincerándose”.
El señor Doval adelantó que el próximo retiro de “Retrouivaille” se llevará a cabo los días viernes 10, desde las seis de la tarde, sábado 11 y domingo 12 de agosto, hasta las seis de la tarde en la Casa de Retiro de Emaús.
Los interesados en participar o informarse más a fondo sobre el programa de ayuda, deben dirigirse a la Parroquia Santa Marta en El Dorado (Tel.236-3482 Horacio, Adaris, Roberto o Kasmir), bajo una absoluta confidencialidad y anonimato, si así lo desean.
Lo importante, según los entendidos, es que si usted está en serios conflictos con su pareja y no busca ayuda, su actitud le podría pesar “más que un mal matrimonio”.