Armando Granja y Gladys Sevillano exponen por primera vez juntos en Galería Allegro en una colectiva que estará abiertas hasta el 11 de septiembre y que por la calidad y trayectoria de ambos artistas, no queda la menor duda de que será una muestra extraordinaria. Mirie De La Guardia nos da detalles sobre tan especial exposición.
Conocedora del arte y de la personalidad y estilos artísticos de cada uno de ellos y con la gracia y elegancia que tiene para la escritura, despierta en uno el deseo vehemente de ir a extasiar sus sentidos admirando estos trabajos.

Para los Granja – Sevillano, las quimeras son parte de lo que son, porque para ellos, trabajo, vida, familia y sueños son uno solo. Así nace el taller "Quimera", un espacio otrora rudimentario y básico (pero siempre lleno de amor), hoy un edificio luminoso de puertas y ventanas abiertas al otro y a lo que llevamos dentro, empieza describiendo el escenario donde tiene lugar el proceso creativo de las obras que conforman la oferta "Quimeras".
Más adelante añadió la galerista y crítica de arte: "Para esta muestra, Gladys nos trae piezas de sus últimas series. En su obra reciente, ella incursiona en el tema de los viajes como una metáfora del traslado, de la permanente diáspora de la humanidad, de los primeros seres primitivos que empujados por el sueño más profundo de la aventura humana, emprenden nuevos rumbos en la geografía o en un viaje mucho más profundo y misterioso el viaje para encontrar su propia alma, su propio espíritu."
Explicó De La Guardia que Sevillano expondrá trabajos de su más reciente serie de esculturas en vidrio, vidrio y plata o bronce. "Parejas, grupos o seres que buscan su espacio para ser ellos mismos".
Sobre Granja, dice Mirie, convierte "vivencias, huellas de su trabajo, fragmentos de piezas, mementos y su amor por esos boleros que formaron parte integral de su infancia y su vida, en piezas escultóricas de ensamblaje donde predominan dos símbolos que dicen mucho: la mujer y el corazón, junto a elementos que estaban buscando este momento preciso para ser uno."
Siguió explicando: "Los ensamblajes que recrearán "Historia de un amor", 'Convergencias', "Besos usados" o que dan carácter a cada uno de los corazones, van formándose de frases y fragmentos, de materiales diversos como el bronce y el concreto y de esos objetos que, a lo largo de su vida, fue rescatando sin mayor pretensión, pero consciente de su valor".
"...Es así que Armando descubre que ese bolero que parece inmemorial, Historia de un amor, fue escrito por un panameño y nace de una historia de amor que a todos nos toca. La pieza que lo celebra, también recoge esa mitología popular que resulta de los recuerdos que, historia y canción, evocan en quienes la ven."