Un grupo de rabinos israelíes han elaborado una guía de conducta moral para las mujeres ortodoxas que, debido a la crisis económica, salen a trabajar por primera vez en la vida, informó un diario local.
La guía prohíbe a estas mujeres dirigirse a un compañero de trabajo por su nombre propio, así como hablar sobre asuntos que no tengan que ver con el trabajo, o ponerse medias transparentes y maquillarse.
Las "Normas de comportamiento en los lugares de trabajo" instan a la mujer a evitar en la oficina todo lo que llame la atención: ropas elegantes o atractivas, demasiadas joyas o perfume.
Los rabinos dicen que "sin embargo, a priori, es preferible que las mujeres sean amas de casa y críen a sus hijos". Pero, añaden, "cuando en la balanza está la cuestión de que el marido se eleve y crezca con (el estudio de) la Torá (el Pentateuco), al precio de que su esposa salga a trabajar, teniendo en cuenta que las dificultades económicas en el hogar desgarran el corazón, hay quienes permiten que la mujer trabaje".