Un equipo de investigadores franceses y canadienses ha conseguido que unas ratas parapléjicas vuelvan a caminar, gracias a una técnica que consiste en el trasplante de neuronas y que podría aplicarse en el futuro al ser humano, anunció hoy el INSERM en un comunicado.
El Instituto Nacional de la Salud y la Investigación Médica (INSERM) explicó que el equipo dirigido por Alain Privat ha logrado restituir la motricidad de ratas cuya médula espinal estaba completamente seccionada, mediante el trasplante en el lugar de la lesión de neuronas extraídas de embriones.
El implante reactivó una red de neuronas de la médula espinal capaz de dirigir los ejercicios de locomoción de los animales, con independencia del cerebro.
Precisamente, diversos trabajos de investigación tratan de restablecer la capacidad locomotora mediante la conexión de los dos extremos de una médula espinal seccionada, lesión que provoca la pérdida de la actividad motriz voluntaria.
Algunos resultados sugieren que existe un lugar en la médula espinal de algunas especies animales, denominado "generador de marcha", capaz de generar actividad locomotora y localizado en las ratas recién nacidas.
El equipo del INSERM trasplantó en ratas adultas parapléjicas neuronas procedentes del tronco cerebral de embriones especializadas en la producción de serotonina, sustancia que desempeña un papel crucial en la actividad del sistema nervioso central.
Dos meses después de la operación, las ratas caminaban como otras que no habían sufrido lesiones en la médula.
Los investigadores aventuran que este "generador de marcha" también existe en los seres humanos, probablemente a nivel lumbar, con lo que el experimento con las ratas "ofrece una perspectiva de estudio de la restauración parcial de la actividad motriz en los parapléjicos", gracias a su estimulación mediante la serotonina.