Así como otras recetas presentadas anteriormente éstas han sido extraídas del libro “Cocina simplemente deliciosa 2”. Este contiene cualquier cantidad de recetas para cocinar todo tipo de carnes, vegetales, postres, etc., que, de ser posible, poco a poco les iremos dando.
En esta ocasión esperamos disfruten el preparar y saborear estas tres, que son simplemente deliciosas.
2 libras de pollo
2 cucharadas de cebolla
1/4 taza de miga de pan
1 huevo
1/2 cucharadita de pimiento de Cayena, albahaca, jengibre en polvo, pimienta negra, hojas de tomillo, orégano y paprika
1 cucharadita de sal
1 diente de ajo picado
3 cucharadas de aceite de girasol
2 cucharadas de mantequilla
2 cucharadas de harina
1 cucharadita de curry en polvo
1 1/2 taza de caldo de pollo
3/4 taza de crema ligera
PROCEDIMIENTO
Picar grueso el pollo. Agregar la cebolla, la miga de pan, el huevo, los condimentos y el ajo. De tener un procesador de alimentos, utilícelo y procese hasta tener una mezcla fina. De lo contrario, pique todo bien fino. Sacar y moldear en bolas pequeñas.
Calentar el aceite en un sartén grande y dorar las albóndigas. Sacar todo el aceite. Pasar las albóndigas a una cacerola.
Calentar la mantequilla en una olla, agregar la harina y el curry en polvo. Cocinar por 2 minutos sobre calor bajo. Agregar el caldo y la crema; cocer a fuego lento por 5 minutos. Poner la salsa sobre las albóndigas.
Tapar la olla y poner en un horno precalentado a 180 grados C, por 45 minutos. Servir con arroz o vegetales de su gusto.
2 1/4 libras de pollo, con huesos
10 tazas de agua fría
2 tallos de apio, picados gruesos
1 cebolla, picada gruesa
1 ramito de hierbas
1 cucharadita de sal
PROCEDIMIENTO
Ponga a hervir en una olla todos los ingredientes. Luego bájele el fuego, y, sin tapar, siga cocinando por espacio de 3-4 horas. Quítele toda la grasa o espuma. Cuele, y refrigere el caldo por 24 horas antes de usarlo. Se puede usar para sopas, salsas, o como se desee.
1 toronja amarilla, en gajos
1 toronja rosada, en gajos
3 peras peladas, sin corazón, en tiras finas
1 pimiento dulce verde, en tiras finas
1 pimiento dulce rojo, en tiras finas
1/2 taza de avellanas, en rodajas
1/2 taza de aceite de oliva extra virgen
3 cucharadas de jugo de limón
1 cucharadita de albahaca
1/4 cucharadita de sal
1/8 cucharadita de pimienta
4 hojas de lechuga escarola rizada
PROCEDIMIENTO
Mezclar las toronjas, las peras, los pimientos dulces y las avellanas. Mezclar el aceite, el jugo de limón y los condimentos. Colocar las hojas de lechuga en platos refrigerados, cubrirlas con la ensalada, echar la vinagreta encima de la ensalada y servir.
Esta receta, un poco más complicada, puede prepararla un domingo deleitando así a su familia con algo diferente y delicioso.
MEZCLA DE CREPAS
1 taza de harina
1/4 cucharadita de sal
2 cucharadas de aceite de girasol
1 taza de leche
1/4 taza de agua
1 huevo
PROCEDIMIENTO
Cernir juntas la harina y la sal, agregar el aceite, la leche y el agua. Batir los huevos y agregarlos al líquido. Agregar los ingredientes secos, batir hasta tener una mezcla suave y homogénea. Para cocer las crepas poner más o menos 3 cucharadas de la mezcla en un sartén bien caliente, ligeramente enmantequillado. Cocer más o menos por 1 1/2 minuto. Voltear y cocer un minuto a fuego mediano.
CREPAS ITALIANAS
6 onza de prosciutto molido fino
6 onzas de carne de salchicha italiana medio picante, cocida y picada
4 cucharadas de mantequilla sin sal
3 huevos
1/2 taza de miga de pan
1/4 taza de queso romano, recién rallado
1 taza de queso ricotta
1 cucharada de aceite de oliva
1 cebolla pequeña picada
2 tazas de tomates pelados, picados, sin semillas
1 ajo picado
2 cucharaditas de hojas de albahaca fresca, picadas
1 cucharada de perejil fresco, picado
1/2 taza de queso provolone rallado
PROCEDIMIENTO
Mezclar la carne con 3 cucharadas de mantequilla, los huevos, la miga de pan y el queso romano. Dejar enfriar por 1 hora.
Poner el relleno en cantidades iguales en cada crepa; dividir la ricotta sobre las crepas y enrollarlas juntas. Ponerlas en una bandeja de hornear engrasada.
En una olla calentar el aceite y el resto de la mantequilla. Freír la cebolla con el ajo hasta que se ablanden. Agregar los tomates y las hierbas. Bajar el fuego y cocer a fuego lento por 15 minutos. Poner la salsa sobre las crepas. Espolvorear con el provolone y hornear en un horno precalentado a 180 grados C, por 35 minutos.
Sangre de rosa por abril formada
en tus mejillas difundir parece
una savia de fuerza bienhechora;
tu alma de virgen á la par florece
como botón de pétalos de aurora. IV
Eres estatua! Tu pupila embebe
En fondo negro claridad radiosa
Y, como signo de virtud, rebosar
Albor de lirio tu semblante de Heber. Cogida en haz tu cabellera breve
sobre tu blanca sien de tuberosa
aseméjase á un cuervo que reposa
de una cima polar sobre la nieve.
las ansias palpitantes y terrenas
en mariposas de fulgor risueño; Pues eres en el reino del pecado
para la mente mudanal apenas
el emblema de carne del ensueño. V
En el linde vital en que floreces,
donde sus formas la niñez aleja
tu joven cuerpo de mujer semeja
un botón de apretadas redondeces.
el brillo con que el ébano refleja,
y tibia tarde en su semblante deja
vagar crepusculares languideces. Ave posada en el materno ramo,
tu pensamiento tímido vacila
si descoge sus alas al reclamo! VI
A modo de sonrisa luminosa
en tu semblante placentero brilla,
y parece que forma tu mejilla
el pétalo atezado de una rosa.
como, ajena al reclamo, la
avecilla,
y miro en ti la dejadez sencilla
de una diosa cansada de ser diosa. El obscuro capaz de tu melena,
como las alas de ébano de un ave,
el fuego entolda de tu faz morena; Bajo la luz que tu mirada brota,
cual velo de oro, tu pupila suave
en la penumbra de tus ojos flota. VII
-Tus hombros á los lirios
obscurecen:
rodar por ellos tus guedejas miro
como fulgores que en revuelto giro
sobre nítida escarcha
resplandecen. Tus fúlgidas pupilas me parecen,
cuando su azul á descifrar aspiro,
dos conchas relucientes de zafiro
que las auras marinas humedecen. La mente buscadora de sorpresa
te toma por la virgen encantada
que á romancescos episodios mueve; Pues eres á mis ojos la princesa
convertida en silencio por un hada
en un rayo que brilla sobre nieve. VIII
Estás sola: tu forma soberana,
al trasluz de la túnica de seda,
como un torso pentélico remeda
entrevelado por el tul de Diana. En tu boca gentil, botón de grana,
de besos tibios el aroma queda,
y como sierpes, tu cabello enreda
sus negros bucles en tu sien ufana. Mientras reposas de pasada liza,
sus tiernas languideces el deseo
en tus venas pletóricas desliza... Sueñas con deleitoso devaneo
y llevas en los labios la sonrisa
de tus dulces victorias en trofeo. (Mis versos. 1894)