La Quinta Disciplina en la Práctica es un libro para la acción, para poner manos a la obra. El lector encontrará aquí, una guía programática intensiva para convertir sus ideas en hechos a través de la experiencia, ejercicios, herramientas, testimonios, relatos, referencias bibliográficas y todo lo necesario para operar la práctica del cambio organizativo y el aprendizaje a partir de la acción.
Autor: Alejandro Spiegel
Todos tenemos o hemos tenido algún héroe. Al hablar de ellos, nos referimos a lo que admiramos y a lo que nos gustaría ser o hacer.
Este libro propone cómo aprovechar a los héroes para la educación de valores. Como dice Alejandro Spiegel, “a través de los héroes conocemos más a los chicos, podemos ofrecerles la oportunidad de realizar lecturas alternativas de los escenarios reales y digitales, en los que les toca interactuar, y promover que decidan con autonomía llevar adelante acciones de carácter altruista”.
Autor: Clemencia Baraldi
El termino equívoco permite suponer un espacio que incluye al lapsus y al error como diferentes posiciones del sujeto frente a la falta.
Ambos deben ser soportados y capitalizados para no interceptar la aventura de producir aquello que llamamos aprender.
Autor: Norma Desinano
Este nuevo trabajo de Norma Desinano tiene como objetivo ampliar algunos aspectos y modificar otros, en relación directa con nuevos puntos de vista teóricos que, hoy por hoy, es imprescindible tomar en cuenta.
La claridad y profundidad con que la autora articula teoría y práctica, hacen de este libro, un valiosos recurso para el docente del primer ciclo. Aquí encontrará conceptos y fundamentos juntos a ejemplos y estrategias de trabajo.
Pepitada para Yom Kipur (Horchata) 3 melones (sus semillas) azúcar al gusto
Lavar las semillas a que queden completamente limpias.
Dejar que se sequen a temperatura ambiente por dos días.
Tostar las semillas ligeramente en el horno.
Moler en la licuadora de poco en poco, las semillas y ponerlas en una tela como para hacer queso y amarrarla.
Poner esto a remojar en dos litros de agua limpia por 24 horas, exprimiendo de vez en cuando para sacar el jugo de las semillas.
El líquido se pondrá blanco como leche.
Agregar azúcar al gusto y unas gotas de agua de rosas sí se desea.