Todos tenemos nuestro estilo personal, que va desde la manera en que nos peinamos, vestimos, las joyas que utilizamos hasta la forma en que nos movemos y hablamos. La combinación de todos estos detallitos forman nuestro estilo personal. Algunas personas llegan a tener tan buenas maneras que parecieran haber nacido con esas cualidades; otras trabajan cuidadosamente para desarrollarlas o las van adquieriendo por la práctica (ensayo y error) otras prefieren no demostrar nada y esto, igualmemte en su estilo. En esencia, el estilo de una persona es lo que la hace ser, digámoslo así es una forma de externa de identificarse, es como decir "ese soy yo". Pero qué tiene que ver un conflicto cualquiera con el estilo de cada persona.
Piensa en los momentos cuando surge un problema o estas en desacuerdo con otras personas, ¿prefieres mejor evitarlo? ¿te quedas en silencio? ¿lo discutes o conversas? ¿peleas o te das por vencido? Aunque prestamos muy poca atención a nuestro comportamiento en estas situaciones, todos tenemos una manera distinta de responder cuando surge un conflicto.
A continuación haremos una breve explicación de las 5 respuestas más comunes a las situaciones conflictivas. ¿Con cuál te identificas más?
1. Controlar. En una situación conflictiva un controlador sólo verá dos cosas: o pierde o gana. Su meta es ganar, y para ello utilizará todas las armas que le sea posible (su habilidad de persuación, la fuerza si es necesario, la manipulación, etc.)
2. Negociar. Aquellos que responden de esta manera creen que en el momento del conflicto, se gana y se pierde por igual. Su meta es la de negociar una solución que satisfacen parcialmente ambas partes.
3. Evadir. Para estas personas los conflictos deben evitarse a toda costa. Prefieren retirarse, ignorar o posponer la situación, especialmente si piensa que aquello no merece su tiempo o no vale la pena. El resultado es que se pierde y se gana.
4. Colaborar. Un colaborador piensa que el resultado siempre será positivo para ambas partes. Su meta es la de mantener abierta todos los canales de comunicación con el objeto de buscar una solución que sea, igualmente, beneficiosa para ambas partes.
5. Acomodar. La meta de un acomodador es la de mantener una relación ajena a todo conflicto, de tal manera que estan dispuestos a entregarse a las demandas de la otra parte o apasiguarlos. Es por ello que permiten que otros ganen (dejar pasar-perder/ganar).
ESTILOS MIXTOS
Después de examinar la lista, es fácil discenir cuál es el estilo que más tendemos a utilizar, o sea nuestro estilo dominante, como también puede darse el caso de que cambiemos o utilizemos varios a la vez, dependiendo de la persona o la situación que confrontamos. Claro está, que un estilo no es necesariamente el ideal para todas las situaciones. Imaginate que eres un controlador y tienes problemas con tus padres. ¿Podrías utilizar este estilo con ellos? Si lo haces eres valiente o estás chiflado. ¿Qué estilo usarías con tu esposa? ¿Hermano o hermana? ¿Novio o novia? ¿Compañeros de trabajo o un amigo?
Aprendiendo a adjustar tu estilo más dominante y usar otras técnicas más apropiadas podría ser la gran diferencia entre la solución de un conflicto, llevar buenas relaciones y diálogar fructiferamente o el fin de una relación, los problemas no resultos y la falta de comunicación. No te preocupes, uno nunca pierde su lado dominante (a menos que te lo propongas) y puede que aprendamos a utilizar otros estilos de acuerdo a cada situación.
La próxima vez que te encuentres en una situación conflictiva o estas en desacuerdo con otra persona, decide concientemente que estilo te gustaría usar para salir adelante.
(La autora es una profesional panameña radicada en Washington, D.C. Ella es Consultora de manejo de conflictos).