A través de los años, Anna Wintour se ha convertido en una de las personas más poderosas en el mundo de la moda, estableciendo tendencias y consagrando a nuevos diseñadores. La directora de la revista Vogue recibió ayer, en Nueva York, el reconocimiento de los editores de revistas estadounidenses al acceder al selecto círculo de profesionales de la comunicación que integran el Salón de la Fama de los Directores de Revistas.
La Sociedad Estadounidense de Directores de Revistas (ASME, por su sigla en inglés), creadora del prestigioso club, reconoce así la completa carrera profesional de Wintour, una de las gurús más respetadas del mundo de la moda y rostro imprescindible en los desfiles más importantes que acoge la Gran Manzana.
Wintour, cuyo característico peinado y su gusto por cubrirse los ojos con gafas oscuras son ya icónicos entre los "fashionistas", fue la protagonista de la gala en el conocido teatro Alice Tully Hall de Manhattan, donde fue homenajeada por sus compañeros de un gremio tan competitivo como el editorial.
"Wintour ha definido el estilo de una generación de lectores de revistas y ha personificado las cualidades esenciales del liderazgo editorial", dijo al anunciar el reconocimiento el director de la ASME, Sid Holt, quien destacó también "los altos criterios de buen gusto" demostrados por la británica a lo largo de su carrera.
La directora de Vogue inició su carrera en Londres en 1970 para luego sumarse en 1976 a la plantilla de Harpers Bazaar en Nueva York, desde donde saltó a la revista New York y más tarde se convirtió en directora creativa de la prestigiosa revista de moda que aún dirige.
Respetada y temida por igual por los diseñadores de moda, Wintour inspiró el personaje principal de la exitosa novela "El diablo viste de Prada", que más tarde la actriz Meryl Streep llevó al cine en una cinta homónima en la que quedaba patente su fuerte carácter, su amor por el trabajo y un personalidad un tanto excéntrica.
Su cara oculta también llegó al cine de la mano de "The september issue", un documental de R.J. Cutler que, estrenado en 2009, explora los entresijos del mundo del “glamour”, la moda y el lujo a través de la historia de Vogue.
A la gala de este jueves asistieron la modelo y actriz Brooke Shields, así como de la flor y nata del mundo editorial, ya que la ASME también entrega sus conocidos premios "Ellies", que, con forma de elefante, premian la labor cada año de 51 revistas de todo el país.
La ASME, fundada en 1963 y la mayor asociación de periodistas de revistas de Estados Unidos, creó el Salón de la Fama de los Directores de Revistas en 1995 para reconocer los logros profesionales de los directores de ese tipo de publicaciones.
Desde entonces, la organización ha incluido en ese selecto grupo a rostros tan conocidos por el público estadounidense como el de la empresaria Martha Stewart y el de la prestigiosa editora Tina Brown.