Variedades

Reduciendo la brecha entre padres e hijos

El lenguaje de los jóvenes ha cambiado; sin embargo, no es el factor determinante que malogre la comunicación con sus seres queridos.


La actitud de los jóvenes ha variado y la vida de los padres se ha hecho más agitada, lo que ciertas interferencias en su comunicación, genera sentimientos de impotencia y de intranquilidad en la familia.
A diario escuchamos comentarios de adolescentes que se sienten cada día más alejados de sus progenitores. Ese es el caso de Ana y Elena, dos chicas que platicaban entretenidamente en un bus, tratando de resolver un difícil problema, y no precisamente de álgebra. Se preguntaban a qué se debía la comunicación superficial y llena de interferencias que tienen con sus padres.
"Mis padres no aceptan que los tiempos han cambiado, y que nada es como cuando ellos eran jóvenes", dijo una. La otra señaló que las interferencias que sostiene con sus progenitores no prosperan porque no la entienden.
Esta situación no debería suceder, porque la capacidad para comunicarnos es lo que nos hace diferentes de las demás criaturas del planeta, de acuerdo con el profesor y sociólogo Alfredo Valdez.
Aclara que ese problema siempre se ha manifestado, sin embargo, en la actualidad ha incrementado debido a que los padres, por sus compromisos (pagar facturas, las tareas del hogar, el trabajo y otros), no prestan atención a lo que sus hijos quieren decirle. Es aquí cuando los jóvenes consideran que están "hablando en chino".

La situación es mucho más difícil en esta etapa, ya que el joven está en busca de su identidad, no sabe si es niño o adulto. Su cabeza se ve invadida por interrogantes, está ansioso por experimentar. Ahí es cuando deben actuar los padres; son ellos quienes deben aclara esas dudas para que el menor no busque la información en otra parte, porque podría no ser la más apropiada, sostiene Valdez.
Lo más importante es que los padres tengan claro cuáles son las necesidades de sus hijos. Lo más probable es que no sean las mismas a las que ellos tenían a esa edad. Esto permitirá una mejor comunicación.
Deje a un lado las órdenes. Para darles consejos, es preciso entablar una verdadera plática. Para ello, los padres deben aprender a escuchar sin prejuicios, y sobre todo darle la oportunidad a sus hijos para que se expresen.
Los adultos deben tomar en cuenta la edad del joven y su género. Las niñas maduran más temprano. "Son más verbales, hacen más ruido con la boca y tienen más vocabulario que los chicos. Ellas aprenden a conversar en vez de golpear. Los varones, en cambio, se comunican más físicamente y tardan más en madurar", de acuerdo con Valdez.

  1. Muestre interés por todo lo que haga su hijo (eventos deportivos, culturales o la escuela)
  2. Trate de planear salidas a diversos lugares.
  3. Muéstrele su apoyo, dándole ánimos cuando desarrolle algún proyecto.
  4. Comprenda que los tiempos han cambiado.
  5. La confianza es importante.
  6. Escuche con atención e interés cada palabra.
  7. Exprese y comparta sentimientos.
  8. Sea claro al momento de pedirle algo.
  9. Obedezca la regla de que todo lo que se dice debe cumplirse.
  10. Conviértase en su mejor y más grande amigo.
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240013
Fecha y hora de publicación

101 años de Panamá América

 
101 años Panamá América