Estamos en Semana Santa, tiempo perfecto para disfrutar de cintas bíblicas.
A lo largo de la historia del mundo cinematográfico, existen grandes producciones que se han convertido en un clásico.
La historia de Jesús, Abraham, Moisés, Noé o Sansón son algunos de los personajes en que se han inspirado muchos productores.
Te presentamos algunas de estas cintas que no puedes dejar de ver, según el fanático Raúl Justo.
La Pasión de Cristo (2004): Es una adaptación de los últimos días de Jesucristo realizada por Mel Gibson. Rodada en latín y en arameo, idiomas que habló Jesús, y proyectada en todo el mundo en versión original por deseo del director. La película atrajo la atención de todos por la crudeza y realismo de sus imágenes.
Ben Hur (1959): William Wyler firmó una épica superproducción protagonizada por Charlton Heston, Stephen Boyd y Jack Hawkins que obtuvo 11 premios Óscar. Una historia de dos viejos amigos que se enfrentan y en la que no se muestra el rostro de Jesucristo, aunque su presencia marcará toda la vida de Judá Ben-Hur.
Jesús de Nazareth (1977): Aunque se trata de una miniserie de televisión y no una película, la obra de Franco Zeffirelli es quizás el mejor relato global del nacimiento, obra y muerte de Jesucristo. El Beato Pablo VI, tras visionar esta producción, recibió en audiencia al director de cine Franco Zefirelli, y le agradeció por esta obra de la vida del Señor.
Los Diez Mandamientos (1956): Charlton Heston vuelve a aparecer con la adaptación del pasaje de Moisés y Los Diez Mandamientos que dirigió el legendario Cecil B. DeMille. Una colosal superproducción de proporciones bíblicas: 4 horas de duración.
¿Qué transmiten estas películas al espectador?
Para Justo, son dirigidas para un público católico. “Pero no hay que olvidar que estas películas están hechas para el cine, no son cintas en las que se transmite al 100% de lo que está escrito la Biblia. Usted no tiene que buscar 100% fidelidad, simplemente son hechas para enternecer; son hechas con mucha dramatización, incluso más de la cuenta, de lo que se vivió en aquella época cristiana y son hechas para un público comercial, por lo que no abordan de manera profunda el tema religioso, pero logran enternecer al público”, aseguró Justo.
Otras opciones:
Marcelino, pan y vino (1954): Relata la historia de un niño huérfano que cambiará la vida y el nombre de los frailes. Con su inocencia y picardía se hará querer hasta por el propio Cristo en la cruz. Se llevó el Oso de Plata en el Festival de Berlín. En 2013 se lanzó nueva versión.
La misión (1986): El largometraje está situado en la época colonial de Sudamérica. Los valientes misioneros jesuitas buscan evangelizar a los indígenas, instruirlos y protegerlos de los tratantes de esclavos.
Cristiada (2012): Describe la dramática e histórica persecución del Gobierno mexicano contra la Iglesia católica en 1920.