Llegó el Día de San Valentín y revisando entre los tesoros que son mis libros encuentro lo que llamaría un tratado sobre la amistad, de autoría del Dr. Bonifacio Difernan. La publicación encierra una riqueza sin igual que tengo a bien compartir con gente afortunada como la suscrita que puede alardear de que tiene amigos y con aquellas personas que no son tan privilegiadas.
A continuación algunas verdades que sobre la amistad plasma en "La Amistad" el Dr. Difernan, luego de prolija investigación sobre el tema. Es así como nos regala con las sabias palabras de Kalhil Gibrán en "El Profeta", cuando escribió que: Vuestro amigo es la respuesta a vuestras necesidades. Es vuestro campo, que sembráis con amor y cosecháis con gratitud.
Y es vuestra mesa, y el fuego de vuestro hogar. Porque acudís a él para saciar vuestra hambre y lo buscáis en procura de paz. Cuando vuestro amigo revela su pensamiento no temáis el "no" en vuestra propia mente, ni retenéis el "sí".
Hay varios conceptos más que deseamos resaltar sobre el tema, según los trazó con su conocimiento del arte de mezclar las palabras y calar profundo de que hace gala el autor del librito rico en mensajes para la reflexión:
"Un amigo es alguien que se acerca y toca a las puertas de mi corazón cuando el resto del mundo me abandona". Una vez te encuentres con un amigo recuerda que la amistad es lo mismo que la bicicleta, cuando no camina, se cae.
Camina con el amigo, pero no dejes crecer la hierba en el camino de la amistad. Sea éste el primer precepto de la amistad: pedir a los amigos sólo lo honesto, y hacer por ellos sólo lo honesto.
En toda amistad, y a través de ella, siempre el principio de San Agustín: ama y haz lo que quieras, pues el que ama no hará nada que ofenda al que ama, por tanto ama. No preguntes lo que hay que hacer, hazlo.
Para concluir, tal como cita el Dr. Difernan lo que Séneca y Manzanedo afirmaron sobre la amistad, "ésta como el oro o la plata no es algo trivial ni es un fruto común". ¡Déjenme decirles que yo lo he saboreado y le doy gracias a Dios por mis amigos/as!