El Palacio de Buckingham tendrá que hacer pública su correspondencia secreta con el Gobierno británico referente al costo de mantener las diversas residencias reales.
Así lo ha dispuesto el Comisario para la Libertad de Información tras tres años de esfuerzos del diario "The Independent" para conseguir la divulgación de cien cartas y otros documentos cruzados entre el Gobierno y los colaboradores de Isabel II.
La decisión del llamado Comisario para la Información supone un duro golpe a los intentos de la Familia Real de mantener en secreto la correspondencia con el Ejecutivo.
El Ministerio de Cultura, Medios de Comunicación y Deportes, que se ocupa de los palacios, dijo que sus abogados estudian la decisión y agregó que tiene 35 días para presentar un eventual recurso.
El comisario adjunto, Graham Smith, justificó la decisión al señalar que el interés público en esos documentos es superior al de la Familia Real en proteger su intimidad, a tenor de lo que establece la ley sobre libertad de información.