Como premeditado para el encuentro de fútbol entre Panamá - México, la diseñadora Edda González impregnó la pasarela de colores patrios, en el segundo día del Fashion Week Panamá, en las Islas del Centro de Convenciones ATLAPA.
Atuendos para toda ocasión, utilizando colores primarios en unitario o mezclados, resaltaron entre el resto de los proponentes.

Por su parte Michelle Zarak, diseñadora recurrente en el FWP, volvió a plasmar su sello con texturas suaves y cortes sencillos. Sin embargo, en esta versión rompe con su tradicional estilo en blanco y negro, usando telas lavadas y degradados con un toque de brillo, muy avant-garde.
Con el mismo estilo, sumado al eclecticismo, entre rayas y brillos estuvo el colombiano Daniel Hoyos. Pero en colores neutros, los puntos y el brillo fueron los invitados especiales de Greta Bayo, seguida por las propuestas de John Bejarano, quien dejó claro que también se puede hacer alta costura para mujeres con rellenitas curvas.

Las modelos de Bejarano generaron comentarios de aprobación entre la audiencia, también por las cintas negras que usó alrededor de los tobillos, para simular atractivos botines.
Sin embargo, tras las propuestas de ropa consideradas “ponibles”, por ser de cortes sencillos, en el turno de la peruana Fátima Arrieta, la sobriedad y el romanticismo de sus encajes y pedrería marcaron la diferencia , bajó el ritmo de un ambiente alegórico con los ecos de la música de DJ Murly, encargado de marcar el entorno festivo en el área de feria.

Como en las dos últimas versiones de este evento considerado la “cita anual de la moda en Centroamérica”, las entradas se dividieron entre pasarela y área de feria, por lo que el público tuvo la opción de quedarse recorriendo kioscos para maquillaje, peluquería, estética, fotografía, máquinas para ejercicio, venta de accesorios y lencería , carteras, ropa de diseñadores y marcas patrocinadoras, degustando café y cocteles.