Una estatua del rey Leopoldo II de Bélgica ha sido reinstalada en el centro de Kinshasa, la capital de la República Democrática de Congo (RDC), tras permanecer 40 años abandonada en un descampado.
El ministro congoleño de Cultura, Christoph Muzungu, declaró a la prensa que el monumento es parte de la historia del país que debe ser asumida.
El presidente dictatorial del antiguo Zaire, hoy la RDC, Mobutu Sese-Seko, ordenó en 1967 ordenó el derribo de la estatua.