El Museo Real de Bellas Artes de Bélgica reivindica desde el pasado viernes en una amplia exposición el legado de Jacques Jordaens (1593-1678), el gran maestro flamenco olvidado, pese a que su pincel fue uno de los más celebres del barroco de los Países Bajos españoles.
La muestra "Jordaens y la antigüedad" indaga en el artista más alejado del costumbrismo y pone de relieve su profundo conocimiento de la tradición clásica, que plasmó en obras como "El triunfo de Baco" u "Ofrenda a Ceres", esta última proveniente del madrileño museo del Prado. Pintor de prestigio reconocido por sus coetáneos, Jordaens formó junto con Peter Paul Rubens (1577-1640) y Anton Van Dyck (1599-1641) el trío de maestros del barroco flamenco y fue considerado, a la muerte de ambos artistas, el más grande entre los pintores de Flandes.
El encargado de la muestra, Joost Vander Auwera, dijo a EFE que un tercio de las obras de Jordaens consiste en trabajos mitológicos que iban destinados a un público noble y muy sofisticado. La exposición, que se puede visitar hasta el 27 de enero próximo, despliega algunas de las mejores obras del flamenco, entre pinturas, dibujos, tapices y esculturas.