El resquebrajamiento y la fragilidad que existe actualmente en la sociedad, así como la pérdida de conciencia de los valores humanos, son algunas de las preocupaciones expresadas por la joven artista, Gabriela Batista, quien recientemente inauguró en la Galería Mary Palma, su primera exposición individual titulada "Desgaste urbano". Este trabajo artístico, que estará expuesto hasta finales de septiembre, consiste en 18 obras elaboradas en collage, acrílicos y óleos, denotando básicamente un tipo de arte religioso.
Esto es porque según Batista, "algunas veces en la vida pasan cosas que te hacen pensar y terminas sintiendo que la vida no es tan superficial, y cambias tu forma de ver la vida". La pérdida de los buenos modales y la preocupación hacia el prójimo son circunstancias de las cuales la artista considera que si todos ponemos un poco de nuestra parte, las cosas pueden cambiar.
En "Desgaste urbano" la artista pinta vírgenes e imágenes religiosas, así como recrea las urbes con el símbolo de la cruz, y es que como ferviente católica, desde niña le llama mucho la atención este símbolo. Es por esta razón que se basó en él y lo muestra en su obra por completo.
El detalle interesante es que una de sus obras está inspirada en un proverbio que dice: "la mano que mece la cuna dirige al mundo"; y en ello asegura que está completamente de acuerdo debido a que dependiendo de cómo se eduque a los hijos, éstos serán en un futuro maleantes o personas de bien.
En este sentido advierte que pinta más que nada a la mujer porque ésta tiene una gran responsabilidad en la sociedad. No obstante, también es notorio que en su obra hay algo de abstracción debido a que antes de esta serie trabajaba el estilo cubista expresionista, por lo que hay una clara transición en su pintura. Como parte de su obra se puede notar un gran manejo de las luces y las sombras, mientras que los colores utilizados dan una ilusión de penumbra y oscuridad. Para ello, Gabriela Batista se ayudó de colores terrosos, combinando los ocres con azules, logrando así verdes que dan una gama oscura, para lograr un efecto de sociedad frágil y en incertidumbre.
Milton (Ardilla Pérez), a pesar de ser parte del elenco original y haber salido a otro canal, "Me siento muy orgulloso de haber iniciado allí. Fue una escuelita, una familia de la que formé parte y reconozco que Ubaldo Davis ha sabido llevar muy en serio una empresa que empezó como un relajo, le ha dado una oportunidad a muchos jóvenes en la televisión".
Rolando Sterling. Es uno de los actores originales del programa. "Ha sido una escuela para mí. Me ha permitido conocer los verdaderos valores que tiene el país, al trabajar con grupos de diferentes culturas, ideologías y creencias, lo que me ha ayudado a ser una mejor persona. La Cáscara es una muestra para la sociedad del talento que tenemos y se lo ha probado a los panameños. Además, le abrió las puertas a otros programas y a la producción nacional".
Robert (Roba Morena), asegura que "el programa le ha exprimido la risa a los panameños".