Angel Casilla durante la limpieza anual del Museo Americano de Historia Natural en Nueva York.
La réplica está hecha en fibra de vidrio que ginda del techo del Museo en el Salón de la Vida Oceánica y proviene de una ballena hembra azul capturada en 1925 en la Costa de la Isla de Giorgia en Suramérica.
Las ballenas azules son los más grandes animales vivos en nuestros días y crecen hasta 120 pies de largo y a veces alcanzan más de 100 toneladas.