A pocos días de la entrada de noviembre conocido como el mes de la Patria, es notable la ausencia de los distintivos patrios en las diversas instituciones públicas y privadas, lo que demuestra que cada año, existe menos interés en el país por exaltar los sucesos históricos o trascendentales que han hecho que hoy seamos un país con identidad propia.
Como es de esperarse, no hará falta la botella de licor a lo largo de la ruta de los desfiles, tampoco será de extrañarse que mal se utilicen los emblemas nacionales, como comúnmente sucede con la bandera nacional. Ni mucho menos faltarán los reportajes donde se les preguntará a los estudiantes el significado de estas fechas conmemorativas y éstos en un tono dudoso, responderán lo que primero "venga a su memoria".
El fervor patrio que una vez caracterizó a todo un pueblo panameño, poco a poco se ha ido perdiendo, así lo expresó en un tono preocupante el profesor, Euribiades Chérigo Canto, Supervisor Nacional de Geografía e Historia del Ministerio de Educación, al tiempo que agregó que a muchas personas les interesa las fiestas foráneas más que las nacionales.
Expresivamente consternado por la falta de interés hacia las fiestas patrias, el experimentado historiador dijo: "estamos a pocos días de las festividades del mes de noviembre y es el momento de reflexionar qué somos, hacia dónde vamos y qué estamos haciendo realmente por rescatar nuestras fiestas patrias".
CAMPAÑA DE RESCATE
Con ese afán de reforzar los conocimientos de las diferentes fechas históricas que han contribuido al devenir de la Nación , hace días el Ministerio de Educación presentó la obra "Enseñanza de la Historia" que busca precisamente eso, rescatar los valores de nuestras raíces culturales.
Al continuar con esta interesante e importante conversación, Chérigo Canto manifestó que la Cartera de Educación pretende reglamentar el uso de los vestidos y en especial el de las faldas cortas de las estudiantes y batuteras que se ha convertido en el mayor atractivo de los desfiles patrios, desviando así la atención de muchos de los espectadores de aquel verdadero sentido de esta histórica conmemoración.
EXALTACION DEL CUADRO DE HONOR
Es notorio que durante los desfiles que se efectúan los días 3, 4, 5, 10 y 28 de noviembre en nuestro país, los estudiantes que engalanan el cuadro de honor son los menos aplaudidos. Mientras que los aplausos y gritos de emotividad los produce el paso de los jóvenes que conforman el cuerpo de gala, así como el tocar de las bandas que entonan los bailes populares del momento.
Sin embargo, el profesor Chérigo estima que los estudiantes del olvidado cuadro de honor son un ejemplo de dedicación y esfuerzo; y por eso se les distingue con portar el emblema nacional que simboliza nuestra patria en cualquier parte del mundo.
Añade que es tiempo ya de que "nos identifiquemos con el verdadero sentido profundo de la patria y de resaltar ese esfuerzo que realizan aquellos distinguidos alumnos, quienes conjuntamente con sus madres y padres de familia hacen por lo menos de este histórico acontecimiento algo diferente y digno de admirar".
A 97 años de vida republicana, agregado a la consolidación total del territorio panameño tras el fiel cumplimiento de los Tratados Torrijos-Carter en 1999, se espera que los cientos de mujeres, hombres, niños y niñas, reflexionen sobre aquellos acontecimientos que conllevaron a que hoy día se nos denomina como un Estado libre y soberano.
Otro aspecto que se debe remembrar a la fecha de un aniversario más, es la digna participación de aquellos hombres y mujeres, próceres acreedores a la gratitud de las presentes y futuras generaciones panameñas.