El primer tomo de Residencia en la tierra lo comienza a escribir Neruda entre 1925 y 1927, antes de salir por primera vez del territorio de Chile. Él ha negado la influencia de su estadía en oriente en la creación de este libro: "No creo, pues, que mi poesía de ese entonces haya reflejado otra cosa que la soledad de un forastero trasplantado a un mundo violento y extraño", sin embargo considera el poemario "sombrío y esencial"; "más cerca de la sangre que la tinta", como dijo García Lorca.
El primer tomo de Residencia lo termina Neruda en Colombo. Comprende lo escrito entre 1925 y 1931, y el libro se publica en Chile, editorial Nascimiento, en 1933. Los poemas revelan penosas vivencias amorosas, familiares, pero quien más lo lastima es Albertina, la de la boina gris, quien no acude a su llamado, a su ruego de vivir con él en Oriente.
Podemos considerar que las tres Residencia, hasta la segunda parte de la tercera, la poesía de Neruda sigue siendo un diario sentimental, más memorias de penas que de gozos, con la diferencia que los infortunios y la soledad son más complejos, más devastadores, por lo que al traducir su estado anímico, al relatar lo que siente, su lenguaje es oscuro, pues no es posible expresarlo coherentemente. O sea que el nuevo lenguaje de Neruda, que ya se advierte en Tentativa del hombre infinito, y que reveló sus vínculos con la onda vanguardista, en especial con la surrealista, no sólo es por militancia literaria, sino también porque ese nuevo lenguaje que ha creado traduce con más fidelidad sus caos emocional. La originalidad que distingue al lenguaje de sus versos en las Residencias son la suma de una imaginación audaz, ingeniosa y desenfrenada en la construcción de sus figuras literarias.
(ver poemas en la página D8 del diario impreso.)
Gregorio Miniel: "Uno acude por los precios, que siempre son populares. El problema es el hielo para que se conserven los pescados porque a veces no hay".
Pedro Lañón: "Vengo a buscar el marisco acá porque es más barato y es un lugar que siempre está abierto. Generlamente consigo el pescado bien fresco y sobre todo barato".
Marta Smith: "Vengo al muelle a buscar la corvina porque es muy buena, además me gusta cómo atienden a las personas, siempre con respeto".
Enrique Medina : "La comida de la gente es el pescado porque es el más barato. Aquí los precios son económicos y los mariscos están bien frescos, por eso me gustan".