Una velada histórica y didáctica para los seguidores y admiradores del jazz, marcó la conexión musical del género con Latinoamérica, ejecutada por el Oscar Cruz Sextet.
En la jornada de dos presentaciones el sábado en el Danilo’s Jazz Club, además de música, también hubo algo de teatro, cuando el percusionista Óscar Cruz, emulando al cubano Chano Pozo, revivió la conversación de este con el reconocido trompetista, cantante y compositor estadounidense de jazz, Dizzy Gillespie.
De la mancuerna Pozo, con su repertorio de tambores y Gillespie, el sonido de ritmos africanos se metieron el jazz para quedarse, conectando también a la rumba y popularizando en jazz, temas como el “Manicero” que data de 1930, “Tintindeo”, de Chano Pozo; “Manteca”, entre otras fusiones latinas de referencia ya obligada cuando se habla de jazz.
Entre piano, bajo, saxofones, batería, chekeré, campana y seis tambores, los músicos nacionales Francisco Chen, Isaí Henríquez, Daniél Jiménez, Carlos Agrazal, Luis Carlos Pérez, dirigidos por Cruz, llevaron al público a recorrer la historia de cómo se introdujeron los tambores y la rumba latina al jazz.