Precisamente por su importancia histórica, está siendo restaurada en su totalidad por el Comité Arquidiocesano Pro Restauración y Conservación de la Iglesia San Felipe Neri.
Para tal efecto en 1995, y con el auspicio de la alcaldía capitalina, se instituyó un comité de trabajo que posteriormente fue asumido por la Curia Metropolitana. En su exterior colonial y su interior neoclásico, esta iglesia está revestida de gran significación, justamente por su desempeño en la formación de la nacionalidad panameña.
Y es que este patrimonio histórico, religioso y cultural, tanto de Panamá como de la humanidad, fue inaugurado como oratorio el 29 de marzo de 1688, considerándose como la iglesia más antigua de la nueva ciudad.
Es importante mencionar que el nombre del barrio de San Felipe se genera precisamente de esta iglesia, que prestó en la antigüedad servicios catedralicios y fue un convento de monjas. Pero, también fue un hospital para sacerdotes enfermos procedentes de Panamá y Perú.
Igual relevancia tiene el haber acogido en su interior a un grupo de seminaristas para sacerdocio, así como a personas de la tercera edad, y albergar a una escuela.
Y justamente las paredes de la Iglesia San Felipe Neri, fueron testigos de las horas de clases del ex presidente Juan Demóstenes Arosemena y del poeta Ricardo Miró.
Cabe destacar que este último recordando su infancia, se inspiró en ella y compuso el poema "Campanas de San Felipe". Según Mireya Cabroni, presidenta del comité que restaura esta iglesia, antes de iniciar los trabajos ésta se encontraba muy deteriorada, por lo que ha estado en desuso por muchos años.
Cabroni cuenta que inicialmente la iglesia era tipo colonial, sin embargo, al ser afectada por los incendios, fue reestructurada en su interior a principios de siglo, con un estilo neoclásico.
Y por esta razón, previo a los trabajos de restauración, se han realizado una serie de estudios para rehacer su belleza con la mayor fidelidad posible de lo que originalmente fue. Para esta tarea los expertos se han orientado con estudios históricos y arqueológicos, ayudados de fotografías antiguas.
"En esta ocasión todo se está documentando para que más adelante, en caso de realizarse una nueva intervención, exista una guía a través de filmaciones y fotografías diarias", advirtió Cabroni.
Los trabajos de recuperación se han llevado por etapas. La primera de ellas fue la restauración integral del techo de la iglesia y el cielo raso abovedado en toda su estructura. No obstante, también incluyó la reposición de la cubierta y el techo de teja.
Cabe destacar que los fondos para esta fase fueron proporcionados por el Instituto Panameño de Turismo.
Sin embargo, la nueva fase de trabajo se realiza a través de un convenio entre la Fundación Pro Educación Integral de la Niñez y la Juventud y el comité presidido por Cabroni, en donde la fundación se compromete a financiar los gastos de la obra.
Según Manuel Choy, arquitecto encargado de la restauración, cuenta que actualmente ha sido recuperada la bóveda y se han levantado los pisos, encontrando alrededor de unas 50 lápidas que datan de finales del siglo XIX.
Estas lápidas están siendo restauradas, para luego reubicarse en su sitio original, en donde también se encontró una escalinata de piedra de la época colonial.
De acuerdo con Choy, actualmente junto a un equipo de 30 personas, restauran también las grandes fachadas como ventanas, puertas y todo el interior. Esto incluye las cruces y los vitrales, con la ayuda de fotografías.
No obstante, indica que esta obra, que debe entregarse a inicios del próximo año, será concluida por la mexicana Angela Camargo, única extranjera que participará en la labor. Y es que esta restauradora será la encargada de rescatar la pintura decorativa interior original.
Pero los trabajos de restauración no se limitarán exclusivamente a la Iglesia San Felipe Neri. En estos momentos también se han iniciado los estudios previos en la Iglesia de la Merced, y próximamente en la Iglesia de La Catedral.