Los ciudadanos de la ciudad alemana de Kassel, dotados de una elevada responsabilidad ecológica, podrán comprar bolsas y envases fabricados a partir de restos de comida que se convertirán después en abonos naturales.
Las materias primas para fabricar estos envases son las patatas, el maíz, el ácido lácteo y "en general cualquier producto que contenga almidón", según explicó hoy a