Para unos, 2013 ha sido el año de la resurrección, para otros, el de su ocaso. Un año en el que Miley Cyrus y Justin Bieber se han convertido en víctimas de sus propios sueños, al mismo tiempo que grandes nombres de la música, como The Rolling Stones o David Bowie, festejaron su regreso.
El día de su 66 cumpleaños, el ocho de enero de 2013, “El duque blanco” lanzaba, tras una década de silencio, el primer sencillo de lo que se presagiaba un regreso muy esplendoroso.
Pero “The next day”, nombre de su trigésimo álbum, no ha sido el único mensaje que David Bowie lanzó a la audiencia. El artista británico también prestó su imagen a la marca Louis Vuitton, fue considerado como el británico mejor vestido de toda la historia y su icónico estilismo protagonizó una exposición en el Victoria & Albert Museum de Londres, en Reino Unido.
Otro regreso esperado fue el de Cher, quien publicó “Closer to the truth”, doce años después de su última entrega musical. Sin embargo, la diva internacional parece que no hubiera abandonado jamás los escenarios, y su espíritu se mantiene demasiado joven.
También, el británico Paul McCartney se atrevió con un nuevo disco titulado “New”. Este álbum contiene material original -por primera vez en seis años- y ha recibido muy buenas críticas.
Justin Timberlake puede afirmar que 2013 ha sido su año. Ganador indiscutible de los American Music Award, el que fuera el chico tímido de N’Sync consiguió, con su nuevo disco, “20/20 Experience”, saborear el éxito.
Por último está The Rolling Stones. Esta banda regresó el pasado mes de julio a Hyde Park (Londres, Reino Unido) 44 años después para celebrar que llevaban cinco décadas de haber lanzado su octava producción discográfica “Sus Satánicas Majestades reclaman”.