Para no tener preocupaciones fuera de tiempo, Ricky Martin decidió comprar un fideicomiso equivalente a más de siete millones de dólares, que sus gemelos Valentino y Matteo, podrán usar cuando cumplan 18 años y tengan certeza de optar por un título universitario.
Los contratos bancarios fueron comprados con el cheque que recibiera el intérprete de "Fuego de noche, nieve de día" de la editorial que publicó la portada con sus niños y él. El dinero se transfirió a un banco asiático.
La cláusula única implica que si algunos de los niños no decidieran comprobar que están inscritos y asistiendo a clases regulares en alguna universidad, entonces el dinero será revolvente, hasta que Ricky muera y se sumará a las propiedades que ya tienen a su nombre los pequeñitos.
En la herencia, hay dos casas en Miami, una en Puerto Rico, un departamento en New York, otro en París y algunas acciones de diversas compañías prominentes.
Todos estos detalles y más se pudieron saber gracias a un allegado a la estrella boricua, quien le maneja sus asuntos financieros. La fortuna de Ricky para ser precisos le alcanzaría, para no trabajar el resto de su vida y vivir cómodamente, hasta sus próximas dos generaciones.
No cabe duda de que Ricky Martin se ha empeñado en demostrar sus habilidades como padre, ya que ha decidido abandonar por varios meses las giras artísticas para dedicarse a escoger los temas de su próximo álbum que lanzará en el 2010. Algo que puede hacer desde la comodidad de su casa junto a sus pequeños.