Vestido de manera informal, tan simpático y sonriente como siempre, Ricky Martin ha visitado España para presentar su nuevo disco, esta vez en inglés, que lleva por título simplemente su nombre. No quiso desvelar su situación sentimental, aunque se rumorea que su corazón está feliz.
"España siempre será especial para mí. Vine sin que me conociera nadie y he encontrado a un público fiel y entregado".
El cantante quiere ahora conquistar al público norteamericano aunque sin abandonar los ritmos latinos que caracterizan su música.
¿Va a abandonar el castellano para triunfar con el público americano?
Eso no lo haré nunca, he grabado este disco en inglés, pero el castellano es además de una lengua cargada de matices, mi idioma. Lo que ocurre es que ya he grabado mis canciones en francés, italiano y portugués, y por qué no acercarme más a la gente cantando en inglés. El idioma no debe ser una frontera, y para mí no lo es.
CANTANDO CON MADONNA
La apuesta por este nuevo disco es tan grande que ha contado con la participación de alguien tan inasequible como Madonna, ¿ha sido una grata colaboración?
- Ha sido una experiencia fascinante. Surgió por casualidad, aunque los dos vivimos en Miami, una ciudad muy pequeña como para no conocerse. Le estoy muy agradecido porque a Madonna no le gusta grabar dúos con otros artistas y en esta ocasión se trata de la primera vez que lo hace con un latino.
Este año Ricky ha conseguido el Grammy a mejor artista de pop latino, un galardón que se compara con los Oscar de la música y que le entregó Madonna.
"Para mí ha sido un orgullo que me otorgaran este premio porque votan productores y artistas, significa que profesionales como tú deciden que eres el mejor ese año", comenta satisfecho.
UN CAMBIO MUSICAL Y PERSONAL
- En este disco se nota un cambio musical y personal, ¿Han ido unidos ambos?
- Sí. Quería hacer y probar cosas distintas. En el disco sigue habiendo baldas y canción lenta, pero es cierto que es un disco más sensual y más sexual, y también lo demuestro en el vídeo donde aparezco rodeado de mujeres bellísimas. En el fondo soy un James Bond frustrado.
- Siempre demuestra un buen humor excelente, parece imposible que tenga momentos de tensión...
- Eso lo dices porque nunca me has visto enfadado -comenta entre carcajadas-. Me gusta presentar el lado positivo de la vida al público y no los momentos malos. Soy un ser humano vulnerable con mis altas y mis bajas y con momentos de gran enojo, pero procuro que no me duren más de dos minutos.
- ¿Quién ha cambiado realmente su vida?
- En honor a la verdad, debo decir que mi madre. Si no fuera por mi madre yo no estaría aquí, cantando con ritmos tan variados, combinando las influencias musicales que he absorbido por mi condición de latino y las que he ido yo recibiendo como joven amante del rock. No habría podido realizar esta fusión si ella no me hubiera enseñado a escuchar la música de mi país y si no me hubiera llevado a un concierto de Celia Cruz cuando era niño.
Aunque los padres de Ricky Martin se separaron cuando él era niño, la familia siempre ha sido para él un estímulo y un apoyo. Las menciones a su querida abuela han sido continuas; fue ella quien le escuchó cantar por primera vez y quien conocía siempre en primer lugar sus nuevas composiciones.
- En este disco dedica una canción, "Bella", a su abuela...
- Sí, mi abuela falleció hace unos meses. Cuando escribí esta canción estaba de luto por ella, entristecido por su ausencia. Es una canción de amor, de amor hacia ella.
- ¿En cada tema va una parte de su vida?
En mi disco está mi música, pero también mi vida. Me desahogo a través de mis canciones.