La reina Isabel II de Inglaterra rindió tributo en Londres a los voluntarios británicos en la Primera Guerra Mundial, el día en que se cumplen cien años del asesinato que desencadenó ese conflicto bélico.
Vestida con abrigo y sombrero rosa, acudió a un servicio en honor de esos voluntarios en compañía de su esposo, el duque de Edimburgo.