El actor Rob Schneider y su hermano John fueron demandados por incumplimiento de contrato, por Bob Rubin, un ex colaborador que trabajo para ellos durante un largo tiempo.
Según la demanda, los hermanos se niegan a cumplir un acuerdo que tenían con Rubin, que consistía en pagarle cierta cantidad de dinero para conseguir inversionistas para la película The Chosen One, que aún no llega a las pantallas.
El ex colaborador de los hermanos Schneider alega que en el acuerdo, los demandados habían quedado en pagarle el 3% de los fondos logrados, porcentaje que arbitrariamente le redujeron al 1%, que traducido a números significa una reducción de 240 mil a 80 mil dólares.