Los ladrones han entrado en la mansión escocesa de la madre de Diana de Gales, Frances Shand Kydd, y se han llevado sus joyas, mientras ella prestaba declaración en el juicio por supuesto robo del ex mayordomo de la princesa Paul Burrell.
La señora Shand Kydd, de 66 años, confirmó hoy que los rateros irrumpieron en su casa de la isla de Seil (oeste de Escocia), de la que se ha ausentado esta semana para viajar a Londres y declarar en el juicio de Burrell, acusado de robar cientos de objetos de Diana.
"Mientras yo estaba fuera dando testimonio, los ladrones entraron en mi casa y desvalijaron todas mis joyas. La vivienda está revuelta. Cortaron los hilos del teléfono y desconectaron el sistema de seguridad", dijo.
Al parecer, los cacos penetraron en la mansión el pasado miércoles por la noche, pues el casero de la madre de la Princesa de Gales descubrió el desaguisado el jueves por la mañana. Los delincuentes -explicó la señora Shand Kydd- sustrajeron "objetos de valor sentimental, piezas que eran de mis abuelos y un anillo que me dio mi padre", aunque no se llevaron "nada perteneciente a Diana".