El atractivo actor de Crepúsculo, Robert Pattinson, ya no puede más, y se dejó vencer por el éxito y la fama.
Según publica la revista británica Look, el vampiro más sexi del cine está intentando luchar en contra de ser uno de los personajes más mediáticos del mundo y, lo que eso conlleva: una continua intrusión en su vida privada.
Tanto es así, que Pattinson comenzó a morderse las uñas para calmar su angustia, estrés y sus temores. Pero ya no le quedan uñas y el actor está al borde de sufrir una crisis nerviosa.
Por su parte, su novia Kristen Stewart está preocupada por él. “Kristen está desesperada por Rob”, aseguró una fuente a la revista. Y es que el actor pasó de ser un don nadie a ser una de las grandes estrellas del planeta, y la presión a la que se ve sometido es difícil de creer.