Informáticos británicos han diseñado un robot volador inteligente que, si se incorpora como está previsto a la misión de la Agencia Espcial Europea (ESA) a Marte en 2005, llevará a cabo una serie de exploraciones en el Planeta Rojo. El llamado Altair-1 ha sido diseñado en una universidad de Gales con la misión de transportar aparatos científicos, microrrobots y otros equipos de una parte a otra de la superficie de Marte. También realizará importantes labores de reconocimiento, levantamiento de mapas, tomará fotografías aéreas y hará de sonda meteorológica.
El primer prototipo del robot, desarrollado por el equipo de investigación de robónica espacial de la University of Wales, Aberyswyth (UWA), ya ha realizado su primer vuelo en el laboratorio, suspendido de una barquilla bajo un globo de helio de 2m de diámetro. Este prototipo es el antecesor del Altair-2, un artefacto de tipo dirigible, de 5 m de longitud, que podrá soportar cargas de 2 kg y se utilizará en las próximas pruebas a realizar en tierra. Posteriormente se construirá el Altair-3 para una misión del año 2205, volando a unos 6.0000 m de altura sobre la superficie de Marte.
La génesis del Altair comenzó con el grupo de investigación de robótica espacial, fundado en marzo de 1999 en el departamento de informática de la UWA. El grupo está dirigido por el Dr. David Barnes, que fue profesor de robótica espacial en la universidad inglesa de Salford. El factor determinante del diseño fue la petición de la ESA, que quería disponer de un vehículo para su programa de exploración de Marte.
El programa comenzará con la misión Mars Express en 2003, que tratará de colcoar un satélite en la órbita de Marte desde el que se lanzará el Beagle 2, otro vehiculo también construido en el Reino Unido para tomar muestras de la superficie del planeta rojo. Como ampliación de este programa está prevista la misión Mars Lander en 2005 en la que se utilizará el robot Altair para obtener más datos sobre la atmósfera, la geología y posiblemente la historia microbiológica de Marte.
Als er un robot volador, el Altair sólo se puede utilizar en planetas y satélites con atmósfera como Marte, Venus, Titán y Júpiter. Con él se intenta resolver los problemas experimentados por vehpiculos como el Sojourner de la misión Mars Pathfinder de 1997, que apenas se podía alejar del vehículo en el que se posó sobre la superficie. El Altair resuelve el problema, de modo que ahora se pueden estudiar zonas más amplias.
Aunque no será el primer robot vlador que se utilice en exploraciones espaciales (pues ya se utilizaron las sondas Vega en la misión franco-rusa de 1985), el Altair será el primer robot autónomo que controle sus movimientos, altitud, velocidad y dirección, así como los lugares de "aterrizaje" y "despugue" gracias a unos motores vectoriales, basados en un principio similar al de los aviones de despegue vertical Harrier.
"Uno de los principales problemas qu eha tenido que resolver el equipo es procurar que el Altair tenga todas las cualidades necesarias que le permitan funcionar en las distintas condiciones meteorológicas que se va a encontrar en la atmósfera de Marte", explica el Dr. Barnes. "El robot actuará siguiendo instrucciones recibidas desde la Tierra. Cuando termina una instrucción, informa al centro de control y espera la siguiente".
En 2005 no se podrá controlar todavía un robot en Marte desde la Tierra, pues el tiempo de ida y vuelta de las señales sería de unos 22 minutos. Para resolver ese problema, se le darán las instrucciones de modo similar al que utilizan los controladores del tráfico aéreo, es decir, el robot seguirá básicamente un plan de vuelo previo, aunque su inteligencia le permitirá cambiarlo según las condiciones meteorológicas y los objetivos fijados.
Otro de los problemas es la duración. El Altair va a trabajar muy lejos de la relativa comodidad de las condiciones atmosférica de la Tierra. La presión del aire en la superficie de Marte es inferior al 1 por ciento de la que hay en la Tierra. Al mismo tiempo, en Marte se producen fuertes tormentas de polvo, nubes y nieblas de bapor de agua, nubes finas de CO2 congelado (este gas es el principal de los que forman la atmósfera de Marte) y una temperatura media de 63 centíagrdos bajo cero.
El globo del que irá colgado el robot estará hecho de un material paracido al Mylar, una resina poliéster que impide que escape el helio. Otra de las prioridades de la misión es conseguir una fuente de energía fiable. El Altair funcionará con paneles solares y baterías recargables, lo cual supone una fuente de alimentación continua. Por otro lado, ese globo se podría utilizar como sonda meteorológica que, arrastrada por los vientos de Marte, tuviera tiempo suficiente para enviar sus valiosos datos a la Tierra.
Pero sus posibilidades no se reducen a actuar en misiones espaciales, sino que en Tierra puede realizar peligrosas como exploraciones geológicas en lugares inaccesibles, vigilancia a gran altura o investigaciones atmosféricas.
Por ahora, la principal aplicación del Altair será la exploración de Marte. Como los últimos meteoritos encontrados han aportado datos sorprendentes sobre la historia biológica de la Tierra, el Altair podría ser el método ideal de estudiar los datos que puedan confirmar o refutar las primeras hipótesis.
Sobre el futuro de la exploración planetaria, el Dr. Barnes cree que "cada vez habrá más misiones a planetas como Marte y que incluso la ESA con el Mars Express, la NASA (National Aeronautics and Space Administration) y la OTAN (Organización del Tratado del Atlántico Norte) tienen programas que les llevarán varias veces a este planeta más cercano a la Tierra. El Altair podría ser uno de esos visitantes antes de que termine el año 2005. (AVII-T).