Las reglas de la decoración, como ocurre con otras normas en la vida, se hicieron para romperse. La idea es que tu casa luzca lo más parecido a ti. Para eso tienes que atreverte a ser rebelde y crear efectos nuevos e inesperados. No te asustes. El experimento no significa que tu casa se convierta en un caos de estilos. Más bien te ayudará a encontrar tu propio gusto
Para romper las reglas sin causar estropicios, debes respetar algunos principios básicos de armonía y estilo. No es cuestión de decorar según el capricho y el momento.
Aquí tienes algunos buenos ejemplos que puedes experimentar en una habitación pequeña: En lugar de pintarlo de colores claros como dice la regla, prueba los colores fuertes. No lucirá más estrecho, siempre y cuando combines colores de la misma familia como el anaranjado y el amarillo; o el verde y el azul.
Amontona adornos sobre las superficies (mesas y repisas en la pared), en lugar de colocar un solo objeto. No lucirá recargado. El secreto es que los objetos sean del mismo tipo: colecciones de portarretratos, ceniceros, estatuitas, por ejemplo. Coloca piezas grandes de mobiliario en lugar de muebles pequeños. Lo importante es ponerlas en rincones que no obstruyan puertas ni vías de tráfico. Combina estampados: forros de almohadones a rayas con un tapizado de flores, por ejemplo.
Si te falta espacio para desplegar tu colección de platos decorativos, cuélgalos en la pared. Saca los brazaletes y las pulseras de tu joyero donde las tienes todas apiladas y lúcelas sobre la mesa de café de la sala en un joyero abierto.
Si te sobra el espacio en la sala, acentúa su tamaño. Instala ventanales grandes y un mobiliario simple. No decores mucho. La entrada de tu casa es un lugar muy ocupado, en el que todos se preparan para un largo día de actividades. ¿Por qué no poner allí un escritorio o mesa de trabajo donde puedas poner tus guantes, bufanda o pañuelos, así como lápices, crema, etcétera, en los cajones.
Con los colores tienes toda una gama de posibilidades para romper los patrones: usa el negro como tono neutral. Usa el verde combinado con rojo, no sólo para las fiestas navideñas. Prueba mezclarlo con gris. Da un efecto suave y relajante. Anímate a elegir tus colores favoritos y usarlos en un cuarto. En más de uno será demasiado estimulante.