Colombia es un mosaico étnico y esto se refleja en su cultura y folklore. Las diferentes raíces indígenas, españolas y africanas han producido interesantes fusiones en todas las expresiones artísticas del país.
Como dejar de resaltar lo que realmente vive el colombiano cotidianamente, la música. La presentación de la música colombiana empieza a partir de la palabra salsa y de su significado. Como la salsa culinaria, la música es una mezcla entre diferentes ingredientes, una mezcla entre las percusiones africanas y la música hispánica.
En el deporte, la aparición de hombres en fila que calaron hondo en el sentimiento de la fanaticada. Todos ellos fueron insignias en la cruzada por conseguir los mejores resultados.
Y si Hollywood tiene su "Paseo de la Fama", donde los nombres de las celebridades de la televisión quedan en la perpetuidad, Colombia tiene las huellas de reinas, modelos, actrices y actores que a su paso dejaron recuerdos imborrables.
Ya para el año 1986, regresa a Colombia Elena Urrutia y abre su primer taller de confección con una línea de ropa Pret-à-Porter, con un estilo sobrio de líneas limpias y definidas.
A mediados de la década se crea una silueta de hombros anchos ayudados por voluminosas hombreras y falda estrecha.
La lycra empieza a popularizarse y a influir en la moda. Esta surgió a finales de los años cincuenta concebida originariamente como tela de refuerzo.
Toma fuerza el diseño de moda en Colombia. Entre otros se destacan: Bettina Spitz, Patricia Martínez, Vicky Farkas, Pepa Pombo, Carlos Nieto, Afredo Barraza, Carlos Laserna.
La moda mira hacia el oriente, innovando líneas, textiles y colores. Enormes overoles y ropa con la forma rectangular del legendario Kimono, rediseñado con mangas y voluminosos bolsillos.
En 1980 se inaugura en Rionegro, “Carlos J Echavarría”, la planta de acabados en textiles más moderna de América Latina.
Amelia Toro llega a Colombia después de trabajar como aprendiz en el taller de Gian Franco Ferré y Pino Lancetti y de estudiar en Nueva York administración de empresas de modas.
La filosofía que acompaña sus diseños: “El lujo está en la comodidad”. Maneja la línea Matador la cual representa una propuesta pret-à-porter, de corte clásico y líneas limpias.
"Ayerbe & Quintana" abre su primera boutique en Bogotá, con un concepto muy europeo de la elegancia femenina, adaptado al estilo y a la moda de la mujer colombiana.
En 1981 regresa al país Olga Piedrahita de estudiar arte en el Nicholls State University para dedicarse de lleno a la moda. Abre el taller “Barroco” en compañía de su hermana Eulalia donde comienzan confeccionando trajes muy elaborados. Algunos años después el taller se trasladó a Bogotá. Imagen: diseño de Olga Piedrahita.
Ya para el año 1986, regresa a Colombia Elena Urrutia y abre su primer taller de confección con una línea de ropa Pret-à-Porter, con un estilo sobrio de líneas limpias y definidas.
A mediados de la década se crea una silueta de hombros anchos ayudados por voluminosas hombreras y falda estrecha. El sastre se convierte en la prenda de la década como un símbolo de poderío económico.
1987 - Se crea "Inexmoda", Instituto para la Exportación y la Moda. Director Ejecutivo: Roque Ospina, directora de mercadeo Alicia Mejía.
1989 - Se realiza la séptima versión de “Tendencias”, organizado por la Asociación Colombiana de Diseñadores, certamen donde la nueva generación de diseñadores promocionan las colecciones del año para la moda nacional.
1989 - Primera feria Colombiatex en Medellín, muestra textil, de insumos y maquinaria para la confección y el hogar. Organiza Inexmoda.
En el mismo año, se crea la carrera de Diseño de Modas en la Colegiatura Colombiana de Diseño.
A fines de esta década, la industria textil en Colombia se ve sumida en una crisis como consecuencia de la liberación de las importaciones, la revaluación de la moneda colombiana y el contrabando textil.