Personalidades y varias autoridades realizaron en Chile un homenaje en memoria del escritor nicaragüense Rubén Darío, propulsor del modernismo en hispanoamérica y considerado un "buen amigo" del país austral, a pocos días de que se cumplieran 100 años de su muerte.
El 6 de febrero de 1916 Rubén Darío comenzó su tránsito a la inmortalidad, para años después ser llamado el "príncipe de las letras castellanas" y considerado como uno de los autores más influyentes en la poesía del siglo XX.

"Un 11 de septiembre de 1946 fue inaugurado en la ciudad de Santiago un monumento en honor a Rubén Darío, cuando se cumplían 30 años de su deceso", señaló en un discurso la embajadora de Nicaragua en Chile, María Luisa Robleto.
Frente a esta escultura de bronce y piedra, ubicada en el corazón del céntrico Parque Forestal de Santiago, se celebró este miércoles una ceremonia que contó con la presencia de los bisnietos del escritor Marta Eloísa Darío y Martín Rubén Katz Darío, además de la embajadora de Nicaragua y la alcaldesa de Santiago, Carolina Tohá, entre otros.

"Hace 60 años mi abuelo, hijo del poeta, inauguraba aquella estatua junto con mi abuela", dijo a Efe Martín Rubén Katz Darío.
Más detalles
- Casi al mediodía (15.00 GMT) se reunieron una treintena de autoridades y ciudadanos nicarag enses, en representación del país que vio nacer al también periodista y diplomático, para depositar algunas coronas florales delante de la escultura.
- "Rubén Darío entregó su corazón a Chile, país que hoy prueba haber aceptado esa ofrenda", señaló con emoción María Luisa Robleto.
- El genio transformador de la literatura moderna, como lo llamó Pablo Neruda, llegó al país suramericano en 1886 con 19 años y fue en la ciudad de Valparaíso donde publicó, dos años después, "Azul", obra que lo encasilló como el "padre del modernismo".
- Él se aventuró con la prosa y luego con el verso, porque era tímido y resguardó su carácter de poeta", declaró el secretario de la Sociedad de Escritores de Chile, Roberto Rivera.