Los beneficios saltan a la vista de todos: cuerpos más delgados y en forma, mayor resistencia, mejora de las constantes cardiovasculares, mayor fuerza, agilidad y flexibilidad, entre otros muchos. Pero recientes estudios realizados por prestigiosas universidades en todo el mundo han ido más allá, demostrando que correr aporta al organismo una serie de beneficios sorprendentes que hasta ahora no se asociaban con la práctica de la carrera.
Mejora y ayuda a crecer el cartílago: Hasta ahora se pensaba que correr era malo para las rodillas y perjudicaba los cartílagos desgastándolos prematuramente por el roce. Sin embargo, un estudio realizado en Australia, en la Universidad Monash, concluye que aquellas personas que corrían regularmente incrementaban la producción de cartílago con respecto a aquellas que eran sedentarias, protegiendo así los cartílagos de la tan temida artritis.

Corriendo, ¡oirás mejor!: La Universidad de Bellarmine realizó un estudio sobre un grupo de mujeres corredoras y encontraron que aquellas que estaban en forma por practicar jogging regularmente tenían un oído más fino en, aproximadamente, un 8% más que aquellas mujeres que no hacían ejercicio. Parece ser que el ejercicio incrementa el riego sanguíneo también en el pabellón auditivo, aportando una serie de nutrientes que ayudan a preservar más tiempo un oído en forma.
Mejora la respuesta ante el dolor: La prestigiosa publicación American College of Sports & Medicine dio a conocer un estudio realizado en Australia entre un grupo de corredores y otro de gente que no lo hacía, obteniendo unos resultados sorprendentes. Y es que el grupo de corredores tenía un umbral de dolor más elevado que aquellos que no corrían.
El estudio se hizo sobre personas que corrían una media hora en días alternos. Para no desvirtuar el estudio, la muestra se hizo mediante la presión de un torniquete en el brazo, no en las piernas, que podrían estar más acostumbradas al sufrimiento.
Protege y mejora tu piel: Este es un experimento que se ha realizado sobre ratones y por tanto sus conclusiones solo son extrapolables teóricamente a los seres humanos. Afirma que aquellos roedores a los que daban de beber agua con cafeína y luego los sometían a correr en el rulo durante un tiempo prolongado tenían un riesgo de contraer cáncer de piel mucho menor que el de los compañeros que solo bebían agua con cafeína y no corrían.
Fuera dolores: Esta vez fue una universidad europea, la de Gotemburgo, en Suecia, la que encontró que aquellas personas que sufrían migrañas redujeron en gran medida esos episodios tan dolorosos cuando se sometieron a una rutina de salir a correr cuarenta minutos, tres días por semana, durante tres meses.
Regenera: La Universidad de Illinois demostró que correr aceleraba el proceso por el cual las células del cuerpo generaban nuevo músculo.
No se trata de solo correr, también debe haber una buena alimentación
El personal trainer panameño Ulises Quintero nos compartió que el “running” no es solo la excusa para ponerse las zapatillas llamativas. Es un deporte que le aporta muchísimos beneficios a la salud, tanto físicos como mentales. De hecho, cada vez son más los que se suman a la tendencia, seguramente porque ya conocen todas sus ventajas.
Él asegura que aunque no lo crean es un ejercicio completo, pues se regenera la masa muscular, y se tonifican las piernas, el abdomen, la espalda y hasta los brazos. “Es una manera muy completa de ponerse en forma y conseguir unas curvas definidas y atractivas”.
Pero ojo, señaló que esto no es correr por correr, ya que se necesita un buen plan de alimentación que le proporcione energía.
“Hay que tener en cuenta que es igual de importante la composición de la dieta como el reparto de los diferentes grupos de nutrientes a lo largo del día, y que en función de cómo trabajemos estos dos parámetros mejoraremos tanto la sensación de fatiga en carrera como la recuperación. Las últimas tendencias respecto al tema de la alimentación para preparar una prueba de este tipo demuestran que las grasas (de las buenas) tienen un papel importante en el rendimiento”.
Claves
Ayuda a prevenir el cáncer: Un estudio realizado durante 17 años sobre 2,560 hombres de edad mediana concluyó que aquellos que eran más activos porque practicaban ejercicio y corrían a diario fueron los menos propensos a morir de algún tipo de cáncer, especialmente en lo que se refiere a cánceres intestinales o de pulmones. Cuanto más ejercicio hacían, mejores resultados se obtuvieron.
Fortalece los huesos: Ya se sabía que los ejercicios de carga e intensidad media alta contribuyen a aumentar la densidad ósea, protegiendo al organismo contra fracturas y la temida osteoporosis. Según han descubierto investigadores de la Universidad de Misuri, el ejercicio de alta intensidad, como correr, parece que es de las actividades que refuerzan de una manera más sólida y protege mejor los huesos, haciéndolos más fuertes.