ERNESTO SÁBATO, autor de "El Túnel" (1948), "Sobre Héroes y Tumbas" (1961), "Abbadón y el exterminador" (1974), fue objeto de un homenaje al cierre del III Congreso Internacional de la Lengua Española, que se celebró hasta el sábado 20 de noviembre en el teatro El Círculo de Rosario, Argentina.
En la ceremonia, en la cual hubo no sólo aplausos, sino también lágrimas por parte de ambos, según la agencia de noticias EFE, correspondió al escritor portugués José Saramago, Premio Nobel de Literatura 1998, resaltar la obra del signatario del histórico Manifiesto por la Infancia y la Adolescencia de América Latina y El Caribe, suscrito en 1999 por 23 escritores, intelectuales, artistas y premios Nobel de Iberoamérica.
"El autor de ´Sobre héroes y tumbas" no pudo contener las lágrimas durante el acto y sobre todo cuando Saramago, Premio Nobel de Literatura (1998), lo abrazó al finalizar su discurso".
Y cita las palabras finales de la alocución de Saramago: "Quizá no se encuentre situación tan dramática como la tuya, la de alguien que, siendo tan humano, se niega a absolver a su propia especie, alguien que a sí mismo no se perdonará nunca su condición de hombre".
Sobre la distinción hecha a Sábato (de 93 años), la Dra. Elsie Alvarado de Ricord, escritora, docente y ex presidenta de la Academia Panameña de La Lengua, planteó que "Ernesto Sábato es un escritor como deben ser los escritores porque ellos conciencian a los pueblos de Latinoamérica, que están tan necesitados todos de orientadores".
El compromiso y sensibilidad social del también ganador del Premio Cervantes, Premio Literario Menéndez Pelayo y Premio Jerusalén, a juicio de Ricord, también quedan de manifiesto en el informe sobre la situación política de Argentina, donde Sábato denunció atropellos y violaciones a los derechos humanos cometidos por el régimen dictatorial.
Sobre la obra "El Túnel", la escritora panameña dijo que es impresionante, "es como una alegoría de la vida" y des tacó los temas existencialistas de que se ocupa Sábato, quien durante una entrevista con Carlos Ares (El País. España, 24 de junio de 2001) señaló: "Tenemos el deber de resistir, de ser cómplices de la vida aun en su suciedad y su miseria. Nos debemos un gesto absoluto de confianza en la vida y de compromiso con el otro. De esa manera creo que lograremos trazar un puente sobre el abismo. No tenemos tiempo para andar meditando razones cuando es tanto lo perdido. Es una decisión la que en este momento nos debe abrazar el alma".
Saramago, en cuyo honor se han emitido tres estampillas conmemorativas (1999 y 2001) "forma parte del grupo de escritores muy valientes, que son combatidos y a veces no los quieren, esos que critican el Status quo de la sociedad, las convenciones sociales que son injustas...", concluyó Ricord.
"...llevamos una máscara, una máscara que nunca es la misma si no que cambia para cada uno de los papeles que tenemos asignados en la vida: la del profesor, la del amante, la del intelectual, la del marido engañado, la del héroe, la del hermano cariñoso. Pero, ¿qué máscara nos ponemos o qué máscara nos queda cuando estamos en soledad, cuando creemos que nadie, nadie, nos observa, nos controla, nos escucha, nos exige, nos suplica, nos intima, nos ataca? Acaso el carácter sagrado de ese instante se deba a que el hombre está entonces frente a la Divinidad, o por lo menos ante su propia e implacable conciencia. Y tal vez nadie perdone el ser sorprendido en esa última y esencial desnudez de su rostro, la más terrible y la más esencial de las desnudeces, porque muestra el alma sin defensa". Ernesto Sábato, en "Sobre Héroes y Tumbas" (1961).
Sábato y Saramago
"Sábato es un hombre como deben ser los escritores, con conciencia social, con sensibilidad social y merece ese homenaje". Ricord