Salma Hayek definió a su esposo Francois-Henri Pinault como ‘un ángel’ y como ‘un santo’, y niega que a pesar de ser multimillonario, sea el estereotipado hombre de negocios duro e inflexible.
La actriz mexicana comentó a la revista HELLO!: “Es un ángel, un santo, nunca estamos sin vernos mucho tiempo”, y mencionó que en una ocasión le ofrecieron una película que la obligaría a ausentarse mucho tiempo, y que aunque él la animó, ella no aceptó para no alejarse de él.
Otros de los calificativos que utilizó Hayek para referirse a su marido, fue el de ‘buen chico’ y que no era el hombre de negocios ‘duro’, y comentó: “No es el tipo de persona que necesite mostrar todo el tiempo que es el más listo, o el más poderoso o el más listo”.