Las brisas despeinan la superficie de la laguna marina que forman las islas al tratar de atraparla contra las costas de Kuna Yala. Lo mismo buscan hacer con esta parte del maravilloso Mar Caribe los cerros vestidos de esmeralda que sirven de telón de fondo, pero se lo impiden kilómetros y kilómetros de playas de arenas doradas. Aquí la geología realizó un trabajo perfecto creando uno de los últimos paraísos que existen en el planeta.
"Sapibenenga The Kuna Lodge", aparece sobre la pequeña isla de Izkardup (la lagartija) iluminada por la luz temprana de la mañana. Podemos ver su comedor, un perfecto bohío que se adentra sobre las aguas, el atrevido puente que lo une a la isla, su gran recinto que sirve como recibidor, bar y sala de recreo y las pequeñas cabañas que siguen la redondez de sus orillas.
Desde este rústico y maravilloso lugar de hospedaje con servicios para el gran turismo podemos recorrer las islas por los canales que lo separan. Disfrutar de arenas que compiten con el azúcar y con un mar que descompone los colores del cielo en azules, verdes y turquesas.
Un gran cayuco pintado de naranja y verde, los colores del hotel, transporta a los turistas. Muy pronto estarán funcionando a disposición de los huéspedes otro gran cayuco, un carpintero trabaja afanosamente en eso.
También se puede pescar al estilo kuna, bucear entre sus arrecifes y ver un apartado mundo submarino que bulle con colores inimaginables y especies marinas. Desde aquí comprendemos mejor las tradiciones de un pueblo que se desgranan en danzas, la costura de molas y otras artesanías que dan un mensaje metafórico de la comunión que tienen con la flora y fauna de su comarca.
Paliwitur Sapibe, el administrador del hotel nos dice que ha superado muchos retos para poder lanzar al mercado un mensaje de lo que Kuna Yala puede ofrecer en materia de mercadeo de servicios y hospedaje.
Muy cerca de Izkardup está la comunidad de Ukupseni o Playón Chico, otro de los atractivos que se pueden conocer desde Sapibenega. Con poco más de 3,000 habitantes está unida a tierra firme por un puente. Allí encontramos la pista aérea en la que aterrizan diariamente los aviones de dos aerolíneas.
Podemos conocer que el hotel se encuentra en una etapa de crecimiento y que para operarlo con éxito ha recibido un gran apoyo de la comunidad, de las autoridades locales y del Congreso General Kuna.
Es un sitio familiar, para parejas, y del turista amante de la paz y de la naturaleza. Cada cabaña tiene hamacas y baños individuales con agua corriente que proviene de frescas corrientes de los cerros de enfrente.
Sapibenega se comercializa por Internet, www.sapibenega.com y por paquetes, e inclusive por operadores y agencias panameñas.
Este sitio tan hermoso, cuyo magnetismo atrae a muchos turistas de todo el mundo es, sin duda, un gran ejemplo de cómo desarrollar un turismo sostenible que beneficie a los pobladores de Kuna Yala.