Activista socioambiental y artista de rock/ reggae
Tenemos pendiente hacer algo leve el sábado con Rafa y Jean, cuando Rafa me chatea: ¿Quieren ir a Chitré y regresamos el domingo? Así vamos a Sarigua. Ambos son sagitarianos —buenísimos aventureros y enfocados en vivir el momento— así que raaasss, estamos montados en su carro con guineos y papel higiénico al lado. Lo esencial para sobrevivir, ja, ja.
Almorzando conocemos a Ivy y le pregunto: Amiga, ¿cómo llegamos a Sarigua?. Me dice: Agarras como si fueras para Panamá y es la entrada a la derecha justo antes de Parita. ¿Conoces sobre Sarigua?. Le respondo que no y me brinda un poco de historia: Sarigua es un área desertificada creada por el hombre. Se habla que fue la primera aldea agrícola de América. Cuando los colonos talaron todo para ganadería, abrieron paso a que la sal del mar llegara para desertificarla.
Su temperatura varía bastante. Al mediodía llega a 40° y en la madrugada puede bajar hasta 19°”.
Mientras entramos vemos el camino lleno de plantas de algodón. Un poquito más adelante ¡ufff!, el horizonte nos impresiona con su suelo chocolate-rojizo digno de una área desertificada.
Nos bajamos del carro y lo primero es lo primero... Pies descalzos. La tierra se siente espectacular. Mansa energía. Sentimos un área hipersuavecita donde se nos hunden riquísimamente los pies... y luego caminos al área donde el suelo está cuarteao. Da cosa que se nos caiga algo allá adentro.
Falta una hora-y-pico para fotografiar #AtardeceresQueLaDerraman. Este tiempo lo pasamos conversando, admirando Sarigua, tripeando la brisa, analizando su situación y saboreando la tierra. Sí, saboreando, ja, ja. Rafa desentierra un poco y sale blanca, así que me agacho y la pruebo. Mierco, ¡qué saladez! Tanto así que me da por agarrar una tanda y metérmela a la boca pa' ver qué sopá. Ñumi, ñumi... se desintegra de una.
Y llega el atardecer. Los amarillos más amarillos y los rojos, más rojos. Se va resaltando la gama de chocolates que está alrededor nuestro y todo empieza a acaramelarse. Chuzo, ¿estamos en NatGeo?
Con esta rica experiencia, Rafa nos dice: ¿Y si regresamos en la madrugada para agarrar el amanecer?. ¡Ufff!, ¿qué crees que respondimos? Ya son las 5:40 a.m. del domingo y esta vez buscamos la foto para #AmaneceresQueLaDerraman. La oscuridad es total en el desierto y de repente vemos 2 luces que vienen desde lejos hacia nosotros. Rafa guarda su cámara y lentesote por cualquier vaina, y nos quedamos esperando a que se acerquen. Cuando nos pasan al lado son dos bicicletas con 4 perros que van hacia el área acuícola, ja, ja.
Aunque nos relajamos, yo continúo con cierto “lillo” de mordida de culebra. La oscuridad es literalmente total y quizás pise una sin querer, tu sa'e. A la vez estamos admirando los planetas, superclaritos.
6:05 a.m. empieza a iluminarse Sarigua y 6:33 a.m. viene saliendo el sol. En esta ocasión todo se pone hiperamarillo. El man viene saliendo atrás de unas nubes imponentes y tenemos algunas plantitas y arbustos para incluir en las tomas. Esa bola anaranjada es una belleza. Terminamos de recargarnos y vamos pa'lante.
Gracias a Rafa y Jean por manso trip. Su energía nos llena genial. Y gracias a Hirakel, otra sagitariana, por cuidar a Tuit. :)