Está decidida. La cantante Lily Allen ya no grabará más discos, ni siquiera programará una gira de despedida con su último disco “It's not me, It's you”, por lo que los fanáticos de la británica, tendrán que resignarse a no poder disfrutar más de sus canciones.
Esto se debe a que Lily, desde hace varios años ha venido anunciando que se retiraría de la música, hasta que, finalmente, cumplió su promesa. Según la artista, tiene muchos proyectos familiares por cumplir y planea irse a vivir al campo para tener una vida tranquila.
Desde que salió su primer disco “Alright, Still” en el 2006, Lily ha protagonizado una carrera meteórica que la ha llevado a los primeros puestos de las listas de éxitos, a la vez que protagonizaba noticias por sus salidas de tono a la hora de hablar de otros músicos. Ahora ha puesto punto final a esta etapa de su vida.
Entre pollos y cerdos, así manifestó Lily Allen que querría vivir una vez cumpliera los 25 años y se casara. Aún tiene 24, pero ya ha dado el primer paso: dejar la música, ahora sólo le queda buscar un vestido de novia y el novio perfecto para que le acompañe en su faceta como granjera.
Sin embargo, la cantante británica sigue en la brecha liderando una campaña para combatir la descarga ilegal de archivos en Reino Unido. Por ello, ha estado animando a los amantes de la música a comprar discos para salvar la industria musical. Ante las voces que la acusan de haber renegociado su contrato discográfico para lucrarse con este proyecto, Lily se ha defendido en su blog diciendo: “sigo siendo fan de la nueva música, así que esto no es ninguna iniciativa egoísta. Los días de hacerme rica gracias a mis discos han terminado”.
Controversial.
Lily ha sido en diversas ocasiones la comidilla de los medios de comunicación británicos, tras sus controversiales declaraciones y los escándalos que ha hecho.
Una de las declaraciones que no le causó vergüenza fue cuando confesó que consumía droga: "Creo que, mientras que no seas malicioso y no estés haciendo daño a la gente, no tendrías que avergonzarte de lo que haces. He tomado drogas; se cruzaron en mi camino y me parecen divertidas. No creo que sea una mala persona por tomarlas". Allen pasó de ocupar las portadas de los tabloides británicos por sus juergas, a ser elegida como ícono fashion por diseñadores de la talla de Karl Lagerfeld, quien la eligió como imagen de su nueva línea de bolsos otoño/invierno.
Otro de los actos que hizo la cantante y que no le causaron ni un poquito de pena, fue posar desnuda frente al fotógrafo Simon Emmet.