El marido de Amy Winehouse vuelve a la cárcel, justo cuando la cantante le iba a dar una segunda oportunidad para continuar la relación.
Amy y Blake tuvieron su último encuentro sexual en un hospital londinense donde permanece internada desde hace diez días.
De acuerdo a las fuentes, Blake Civil-Fielder, quien ya no quería ni darle un beso a la artista, hizo de tripas corazones y persuadió al personal del hospital para que le permitan pasar una hora con la cantante, antes de entregarse a las autoridades en la ciudad de Shoreditch, para cumplir una condena de 27 meses en prisión, tras ser acusado de asalto.
Después que los padres de la cantante, evitaran a toda costa que viera a Civil-Fielder, éste convenció a Amy de tener un último encuentro marital, adulándola, hablándole de lo sexi que estaba, y ella no se pudo resistir.