Historia
- Con cada fetiche llega su historia y un hito del arte en la vida social, seleccionando sus veinte mejores e irrepetibles creaciones en el mercado.
El próximo diciembre en el Grand Palais parisino, es la oportunidad única de viajar en el tiempo para disfrutar la historia de la legendaria casa Cartier, a través de sus veinte piezas más significativas.
Desde la tiara Rinceaux, creada en 1910 para la reina de Bélgica Isabel Gabriela de Baviera, un broche de esmeraldas y diamantes de la etapa “pre art deco” de la mansión, hasta relojes icónicos como el revolucionario Santos Dumont, de 1904, el Tank, de 1920 o el brazalete Tutti Frutti con que Cole Porter, serán admirados por quien visiten la exposición.