El carro, ese "hijo adoptivo" que buscamos para nuestro beneficio, muchas veces recibe menos atención de la debida, puesto que nosotras las mujeres, en especial, consideramos que su vida depende de sólo gasolina y nada más, ignorando que los chequeos y los simples servicios que se le brindan regularmente, pueden reducir el valor de la propiedad del auto.
Pero no por ser mujer, estás en desventaja para aplicar tus propias técnicas contra los "pecados capitales" más comunes que comenten los conductores.
Según el mecánico Alfredo Ortega, propietario de un taller de la localidad, no se necesita ser un profesional capacitado para resolver los daños imprevistos, siempre y cuando no obedezcan a una reparación técnica profunda.
"Es realmente admirable que ustedes (las mujeres) aprenden en poco tiempo las terminologías y la ubicación de los puntos más débiles de su carro", comenta Ortega. La base para evitar complicaciones es mantener el motor a punto, las buenas condiciones de los frenos, los sistemas de dirección y suspensión del volante, además de tener a mano un manual automovilístico, si en algún momento se requiere realizar cualquier arreglo mecánico al vehículo.
Las alternativas son muchas, sin embargo, se recomienda efectuar cada cierto tiempo una inspección completa al auto por parte de un técnico calificado.
Bajo la capota de nuestro auto se esconde un interesante mundo que debemos descubrir.
La anécdota de Georgina Espino nos sirve de ejemplo, mientras que la de Shermalees Morales constituye un ideal para conocer a esa parte de nuestras vidas.
Georgina, encontró en el tacón de su zapato, la herramienta perfecta para solucionar su apremiante problema, ya que al momento de arrancar su auto, obtuvo un intento fallido, pues los polos de la batería estaban flojos.
Muy por el contrario, Shermalees conoce todos los términos y aplica las prácticas de arreglo mecánico a su auto a la perfección.
"Tuve un buen maestro que fue mi hermano y siempre he sabido resolver esos imprevistos".
Una de las más recientes fue el tener que cambiar una llanta, y según comentó, lo único difícil fue levantar el pesado neumático. En conjunto, arreglar los polos, chequear el aceite de las bujías, cambiar los focos, etc. son tareas simples para la entrevistada.
En este sentido, el especialista señala que la tarea no es difícil, simplemente es cuestión de aplicar cierto grado de interés y demostrarle que su vehículo es una inversión importante.
Para ello, chequee el nivel de anticongelante (coolant) cada semana. Algunos carros tienen un depósito transparente con marcadores de nivel, llene el depósito hasta el marcador con una solución dividida del 50% de anticongelante y mitad agua (según las recomendaciones del fabricante).
¡Cuidado! no intente quitar el tapón de presión cuando el motor está caliente. Revise las correas y los conductos de goma cada mes. Cambie las correas desgastadas, deterioradas o picadas.
Cambie los conductos de goma que estén abombados, roídos o quebradizos, y estire las abrazaderas. Si un conducto se ve mal, o al tocarlo se siente demasiado suave o duro, debe cambiarlo.
Revise el líquido de la transmisión cada mes, cuando el motor esté en marcha y mientras está caliente, asegúrese de que tiene puesto el freno de mano mientras lo hace. Saque la varilla, límpiela, métala de nuevo y sáquela otra vez. Si es necesario, añada el tipo de líquido adecuado para su carro.
¡No ponga demasiado! Revise el aceite de vez en cuando después de llenar el combustible de gasolina. Saque la varilla y límpiela; insértela totalmente y sáquela otra vez. Si el nivel de aceite está bajo, añada más.
Sea precavido con el filtro del aire, inspecciónelo un mes sí y otro no. Cambie el filtro del aire cuando esté sucio o cuando sea recomendado por el fabricante. El líquido de los frenos también requiere una revisión mensual.
Inspeccione los limpiaparabrisas cuando los limpie, no espere hasta que la goma esté gastada o rasgada para cambiarlos. Los mismos deben ser cambiados con regularidad y más a menudo si no limpian bien o si hacen un ruido extraño.
Asegúrese de que todas las luces del carro funcionen y estén limpias, incluyendo las luces de los frenos, los intermitentes, y las luces de emergencia. Mantenga bombillas y fusibles extra en su vehículo.
Mantenga las ruedas infladas con la presión recomendada; busque señales de pérdida de aceite en los amortiguadores.
El sistema es más fácil de lo que muchas veces pensamos; recuerde que no es sólo cuestión de gasolina.