Kelly Osbourne asegura que en el medio le criticaban constantemente su sobrepeso, pero no su adicción a las drogas. La hija problemática de Ozzy Osbourne rompe el silencio y abre su corazón a la revista Us Weekly, en donde cuenta qué la motivó a perder 41 libras, según ella, de forma saludable.
La cantante de 25 años, que ha estado en rehabilitación en tres ocasiones, aseguró que “me criticaron más por ser gorda que por ser una absoluta drogadicta” y afirma que “es algo que nunca entenderé”.
Osbourne, que mide un 1,57 centímetros cuenta que llegó a pesar 160 libras y que, en una ocasión, “un adolescente molestoso me gritó ‘eres gorda’”.
Según cuenta a la revista, se odiaba por su peso y nunca quiso hacer nada para solucionarlo, argumentando que “es difícil salir de un hoyo en el que te has enterrado tan hondo”.
Hoy, Osbourne pesa 19 kilos menos y, según ella, los perdió de una forma saludable, con ejercicio y porciones controladas. “Estoy muy orgullosa de mirarme al espejo y no odiar cada cosa que veo”, aseguró.
Y remató: “Ya no pienso '¿por qué no me parezco a esa chica o a aquella?”.
“Dicen que comer antes de acostarse siempre es malo, pero he descubierto que comerse la mitad de una manzana antes de dormir ayuda bastante”, ha revelado Kelly al diario Daily Mail emocionada con su nueva silueta.