El escocés Sean Connery y su esposa, Micheline, están siendo investigados por un presunto fraude fiscal de 2.000 millones de dólares al cabo de operaciones inmobiliarias en el sur de España.
El fraude supuestamente fue cometido con la venta de terrenos inmobiliarios en Málaga (sur), por una empresa relacionada con el célebre intérprete de James Bond, precisaron fuentes de Marbella (sur), donde Connery poseía una lujosa residencia hasta finales de los noventa.
Se investiga si el actor tiene vínculos con la empresa.