Las seis niñas y mujeres bengalíes que llegaron el pasado año a Valencia para ser operadas de las graves quemaduras en cara y cuerpo causadas por ácido sulfúrico, regresarán a su país, Bangladesh, tras haber sido sometidas a diversas intervenciones quirúrgicas que les han devuelto la esperanza "de una nueva vida".
Mosammat Monira, de 12 años de edad, Khadiza Alter, de 13, Roma Akter, de 16, Nurum Nahar, de 18, Josna Begun, de 18, y Clara Namita Halder, de 28 años, son las seis mujeres intervenidas en la primera fase del Programa de ayuda médica "Corporación Dermoestética por Bangladesh".
Las seis jóvenes sufrían graves daños físicos, especialmente en la cara, tras haber sido agredidas en su país por venganza, por no corresponder a un pretendiente o por un desacuerdo familiar en la dote, pero también emocionales por ser "víctimas de un hecho casi peor que la muerte".
Sobre ellas derramaron ácido sulfúrico, una sustancia corrosiva normalmente extraída de la batería del coche, que se infiltra rápidamente en la piel y puede llegar a afectar a los huesos, y que además de desfigurarles el rostro dejaron ciega a una de las jóvenes y con importantes problemas de visión en otras dos.
Durante ocho meses, periodo en el que han permanecido en el Hospital Aguas Vivas de Carcajente (Valencia), han sido sometidas a numerosas operaciones, en las que se les ha reconstruido las orejas, el cuello o la nariz, se les ha realizado injertos en los labios, se les ha corregido la alopecia o han podido recuperar la movilidad en el cuello.
"Seis chicas cuyas cicatrices emocionales superaban las faciales, vivieron una fría tarde de noviembre con la esperanza de una nueva vida", explicó la doctora Luna Ahmend, quien confió en que Corporación Dermoestética siga asistiendo a estas niñas "víctimas de un hecho casi peor que la muerte".
Las jóvenes llegaron el 12 de noviembre del pasado año a Valencia "con quemaduras muy graves y una deficiencia nutricional importante, pero también con verdaderas secuelas psíquicas que les impedían dormir por la noche", según explicó en rueda de prensa el director general de Corporación Dermoestética, José María Suescun, empresa especializada en Cirugía y Medicina Estética.
"Ahora, sin embargo su estado anímico es fantástico, han mejorado su peso y se sienten hermanadas", afirmo Suescun, quien destacó la figura de la doctora Luna Ahmed, que ha acompañado a las jóvenes hasta España, "y les ha hecho de padre, madre, amiga, tutor, médico y psicólogo, una muestra de entrega a los demás".
Las jóvenes, que también comparecieron en la rueda de prensa, se mostraron nerviosas por la presencia de las cámaras, pero sonrientes y con la esperanza de volver a casa e iniciar una nueva vida. Mosammat Monira, de 12 años, explicó que cuando vuelva a su país quiere "acabar los estudios superiores y luego buscar trabajo".
Ver la televisión, jugar al parchís o las damas o pasear por las montañas que rodean el hospital han sido algunas de las distracciones de estas jóvenes, que aunque cuando llegaron tenían nostalgia de su casa y familia "ahora se sienten verdaderamente a gusto".
Como estas seis niñas y jóvenes, muchas mujeres de Bangladesh son atacadas con ácido sulfúrico por hombres, aunque según explicó la doctora Luna, tras la divulgación de estos casos por los Medios de comunicación, el Gobierno ha impuesto leyes más severas, y hace pocos meses cuatro hombres fueron condenados a muerte por atacar a niñas en el año 1994.
Tras esta primera experiencia, Corporación Dermoestética se plantea traer a otro grupo de mujeres después del verano, y para ello el cirujano plástico Roberto Moltó se trasladará hasta Bangladesh, donde visitará las instalaciones del Dhaka Medical Collegue Hospital, para conocer la posibilidad de que parte de los tratamientos médicos necesarios para la mejora de las víctimas puedan realizarse allí.