Variedades

Seis pianistas por el premio mayor


En el momento de escribir estas líneas cuando apenas han trascurrido pocas horas después de que los organizadores del "II Concurso Internacional de Piano Ciudad de Panamá" anunciaran los nombres de los jóvenes que llegaron a las pruebas finales, es justo hacer un breve balance de lo visto, pero antes de que el jurado soberano no dé su veredicto final, me abstengo de hacer comentarios sobre los participantes.
Como ocurre en todo concurso donde las edades de los participantes varían entre seis, ocho y a veces diez años, es claro que los mayores muestran más oficio, madurez técnica, conocimiento y profundidad interpretativos. Sin embargo, una verdadera personalidad musical pronto deja ver su talento, y en este concurso se han visto varios a los que les falta todavía recorrer un largo trecho, pero van por el camino correcto.
De ocho participantes que pasaron a las semifinales, dos quedaron eliminados para la ronda final. Fueron ellos, el brasileño Francisco Fernando Delandréa y la española María Ángel García Soria. Continuaron, el chino Jingjing Wang, los cubanos Madarys Morgan Verdecia y Marcos Madrigal Soto, la alemana Anna Khanina, la coreana Kookhee Hong, y el español Mario Alonso Herrero y de este grupo saldrá el gran ganador.
Sorprendió en las pruebas realizadas, que de un repertorio no muy extenso pero lo suficientemente amplio, se hubieran oído varias veces las mismas obras: la sonata No. 3 en si menor Op 58 de Chopin, las "Variaciones Serieuses" de Mendelssohn, y la Sonata No, 7 Op 83 de Prokofiev, haciendo de lado los concursantes otras partituras comprometidas que figuraban en la lista de opciones. Sin embargo, tanto para los jurados como para el público fue interesante confrontar el enfoque y la manera de construir e interpretar cada pianista una misma obra, y de hecho las versiones mostraron notables diferencias.
Organizar y llevar a cabo un concurso como el de piano "Ciudad de Panamá" es empresa de titanes, por el sin número de exigencias y detalles que se requieren para conducirlo a buen puerto.
Cuando los pianistas Jaime y Nelly Ingram decidieron crear este certamen hace dos años, no hicieron concesiones. Querían, y lo han logrado, hacerlo de real nivel internacional, para lo cual escogieron, dada su experiencia en estas lides un repertorio exigente, un jurado de incuestionable idoneidad y veteranía, una selección rigurosa de concursantes, y premios con un monto atractivo que está en los niveles de algunos de los concursos más importantes del mundo.
Por todo lo anterior, este certamen es un ejemplo que en muchos países latinoamericanos se debería seguir, y en lo que al de Panamá concierne, justo es brindarle todo el apoyo para que continúe con el mismo brillo y se consolide.
En próxima crónica comentaré el final de este importante concurso.
Esta noche en el Teatro Nacional se llevará a cabo la entrega de premios del “II Concurso Internacional de Piano Ciudad de Panamá”, ceremonia en la que el gran ganador podrá exhibir con orgullo un trofeo que sin duda le abrirá importantes puertas a su carrera musical.
El administrador del Mercado de Marisco, Javier Muñoz, explicó que los mismos vendedores de productos del mar tienen malas costumbres y todo es parte de su propia cultura, dado que son los mismos del antiguo Terraplén de San Felipe.
Dijo que los vendedores traen el molde viejo cuando ponían el pescado en "cualquier parte y lo lavaban con cualquier agua y hay que estar encima de ellos".
Aseguró que se les llama la atención y se les multa, pero ellos insisten en las mismas prácticas.
"Hemos peleado para que el tanque de basura tenga tapa, sin embargo, sucede que por la pereza de abrirlo tiran los desperdicios por cualquier parte y por eso todo está lleno de aves", manifestó Muñoz.
A su juicio, el lugar no es insalubre, lo que hay es progblema de higiene.
El director de la Región Metropolitana de Salud, Valentín Corrales, indicó que tienen un funcionario permanentemente en esas instalaciones.
Se trata de un veterinario, que hace controles de supervisión, con la manipulación de alimentos y para que no se tengan problemas al consumirlo.
Teniendo el marisco con hielo y separado del suelo, se evitan problemas, pues lo recomendable es mantenerlo fresco y así evitar las sanciones.
Recientemente el Ministerio de Salud encontró en la sección antigua del "muelle inglés" (que se conocía como el Terraplén), que se vendía el pescado por parte de vendedores callejeros, sin los controles higiénicos.
Se hicieron las citaciones para la sanción.
Para el traslado de los vendedores al Muelle Inglés, la Acaldía de Panamá invirtió en el 2002, B/. 45 mil en la instalación de llantas de protección a los 60 pilotes del lugar.
Gregorio Miniel: "Uno acude por los precios, que siempre son populares. El problema es el hielo para que se conserven los pescados porque a veces no hay".
Pedro Lañón: "Vengo a buscar el marisco acá porque es más barato y es un lugar que siempre está abierto. Generlamente consigo el pescado bien fresco y sobre todo barato".
Marta Smith: "Vengo al muelle a buscar la corvina porque es muy buena, además me gusta cómo atienden a las personas, siempre con respeto".
Enrique Medina : "La comida de la gente es el pescado porque es el más barato. Aquí los precios son económicos y los mariscos están bien frescos, por eso me gustan".


fecha edicion
old id
247702
Fecha y hora de publicación

101 años de Panamá América

 
101 años Panamá América