Bien decía quien afirmó que el aprendizaje comienza desde el útero y culmina con la muerte, ya que uno no termina de sorprenderse con las maravillas del cuerpo humano, como lo demuestra la conferencia de la Licda. Ana Luisa Pinzón, titulada "Sistema Henri de clasificación dactilar y archivo utilizado en la Policía Técnica Judicial", que dictó en el marco del Seminario Internacional de Archivo "Visión Profesional de la Archivística como Gestor de Calidad en los Servicios de Información Institucional", que organizó la Escuela de Archivología de la Universidad de Panamá.
Por ejemplo, esa tarde al escuchar a la especialista, aprendimos cosas interesantes sobre este tema, que compartirmos con nuestros/as lectores/as, como por ejemplo que la probabilidad de que dos huellas dactilares sean muy parecidas es menor de 1 en 64 billones de personas. Ni siquiera los gemelos monocigóticos tienen huellas digitales iguales.
Y es que, sépalo usted, "las huellas dactilares son inmutables, perennes e individuales". Nunca desaparecen, ni siquiera con la vejez ni con la muerte", al punto de que los expertos en la lectura de las huellas dactilares pueden inclusive levantar o imprimir una huella tomándola de la mano de una persona fallecida y en avanzado grado de descomposición. En estos casos este levantamiento de la huella se denomina Post mortem. En las investigaciones para proceder a hacer esto tienen que ir a la morgue y a otros depósitos de cadáveres.
Porque las huellas latentes permanecen plasmadas por muchos años en una superficie, por decir un vehículo, aunque llueva y se moje (pues las partículas de sudor y grasa quedan transferidas allí), con sustancias químicas quienes conocen el oficio de levantar huellas dactilares artificiales pueden hacerlo sin mayor problema.
Sobre los tipos de huellas la conferencista dijo que están las huellas latentes y las artificiales. Las huellas latentes son invisibles a simple vista, son las que dejamos plasmadas en todo lo que tocamos. Las artificiales se obtienen o hacen resaltar a través de sustancias especiales, polvos reactivos y luego son transferidas a un papel mediante cinta adhesiva. Parte importante del trabajo se efectúa en el laboratorio dactiloscópico.
Ella habló sobre el sistema de identificación criminal Richard Henry, que es el más moderno. Antaño los métodos de identificación criminal consistían en marcar los cuerpos con hierro candente o se les mutilaba algún miembro. Luego se inventó la fotografía forense.
Para la criminalística, según explicaron la Licda. Pinzón y el detective David Simpson la identificación criminal vía la huella digital es un trabajo de gran responsabilidad y que requiere ser muy detallista. La PTJ además del sistema manual cuenta con uno computarizado, que les permite almacenar toda la información dactilar de personas procesadas y de sospechosos/as de actividades ilícitas.
Ella explicó que suele ocurrir que las personas sospechosas de un ilícito cuando se les afilia en la PTJ a veces ocultan su verdadero nombre o residencia. Pero, si antes han sido registradas en el archivo de criminalística de la institución, en cuestión de 15 minutos, gracias al equipo eifis, sólo con tomarle la huella y cotejarla con las del banco de datos (donde aparecen todas las que existen en la sección de identificación) se determina de quien se trata porque el equipo la rastreará. Antes hallar esa información (en los pliegos de huellas dactilares, que todavía se utilizan paralelamente), tomaba hasta una hora, lo que pone de relieve el avance obtenido con la tecnología. Estos cotejos también se hacen entre una impresión artificial y una latente, esta última recolectada en la escena del crimen.
Cuando la Licda. Pinzón habló sobre el patrón dactilar dijo entre otras cosas que cada uno de los dedos se representa por un dibujo determinado y se refirió a tres rasgos de las huellas que hacen que unas difieran de otras. A saber: las presillas (crestas papilares que suben en forma de ola y están en el centro de la huella), los verticilos y los arcos (pueden ser simples o en forma de carpa o tolda por lo cual se les llama toldados).
Es bueno saber que al momento de establecer el patrón dactilar el núcleo, como punto céntrico de la huella dactilar, es importante para el conteo de deltas, otro rasgo importante en ésta. Se informó que las clasificaciones dactilares en los archivos de la PTJ se hacen mediante una fórmula alfanumérica. Es decir, con números y letras.